El Real Madrid quedó fuera de la Champions League a cargo del Machester City de Pep Guardiola. El cuadro inglés derrotó 2-1 al Madrid de Zinedine Zidane que tuvo la ausencia de su capitán Sergio Ramos.
Y es que el que más vivió los 90 minutos al rojo vivo fue precisamente el defensa español, pues desde las gradas veía y analizaba cada minuto del partido, como queriendo dejar su ropa formal y ayudar al equipo.
Y sí que se le extrañó en la defensa del cuadro merengue donde ni Raphael Varane y Eder Militao no frenaron el buen ataque de los cityzens donde Gabriel Jesús y Rahemm Sterling se pasearon por el área del Madrid y anotaron para el triunfo y el pase a la siguiente ronda de la UCL.
Ramos que fue expulsado el pasado febrero ante el mismo rival, reaccionaba de forma intensa cuando uno de sus compañeros, Varane, se equivocaba o permitía que los rivales doblegaran la defensa.
Al final del encuentro, las cámaras de televisión que realizaban la cobertura enfocaron a un Ramos colérico, en especial con su compañero de posición, Varane. Luego del partido el jugador francés señaló: “Esta derrota es mía, fue una mala noche”
El capitán del Real Madrid no pudo disimular su enojo y además debe rondarle en la cabeza el problema que tiene el club al no encontrarle un sustituto, pues sus compañeros no dan la garantía necesaria para estar en la titularidad.








