El regreso de los Tiburones Rojos a la Liga MX todavía tendría que superar importantes obstáculos jurídicos, financieros y federativos antes de convertirse en realidad. El 24 de agosto de 2026, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, confirmó que habló con Fidel Kuri y que su administración está dispuesta a apoyarlo para intentar recuperar al equipo. Sin embargo, también reconoció un dato fundamental: todavía no ha hablado con la Federación Mexicana de Futbol sobre el regreso. Esto significa que existe una intención y un proceso legal en marcha, pero no una autorización de la FMF. Y precisamente cuando el proyecto llegue a sus oficinas comenzará una revisión mucho más profunda.
Las deudas y los embargos son el primer gran problema
Uno de los principales obstáculos está relacionado con la Promotora Deportiva del Valle de Orizaba A.C., empresa vinculada a Kuri y a los antiguos Tiburones. Documentos reportados en marzo muestran procedimientos fiscales que derivaron en embargos sobre registros relacionados con el nombre, escudo y marcas del Veracruz. Uno de ellos correspondía a un crédito fiscal histórico por 102.3 millones de pesos y otro a 64.1 millones, además de existir procedimientos mercantiles relacionados con empresas vinculadas a TV Azteca. Diferentes reportes calculan que los reclamos fiscales y mercantiles acumulados superan los 300 millones de pesos, un escenario que tendría que aclararse antes de explotar nuevamente la identidad comercial del equipo.
La FMF todavía arrastra los adeudos
Veracruz fue desafiliado el 5 de diciembre de 2019 después de incumplimientos económicos y administrativos, incluido un largo conflicto por salarios pendientes. El problema no terminó con la desaparición del equipo: en 2023, la propia FMF informó que, junto con Liga MX y la Asociación Mexicana de Futbolistas, tuvo que adelantar recursos a antiguos jugadores y miembros de cuerpos técnicos. La Federación señaló entonces que había recibido y procesado 156 controversias relacionadas con el club, mientras continuaba un litigio con la afianzadora responsable de cubrir determinadas obligaciones.
Comprar una franquicia no garantiza regresar a Liga MX
El reglamento de afiliación establece que la FMF otorga la afiliación profesional de manera discrecional a quienes cumplen requisitos sociales, jurídicos, financieros y deportivos. En caso de adquirir los derechos de otro club, también existe un procedimiento de sustitución de afiliación, que requiere entregar documentación y recibir las autorizaciones correspondientes. Por eso conseguir inversionistas y negociar la compra de una plaza de Liga MX sería solamente una parte del camino. El proyecto tendría después que demostrar estabilidad económica, estructura corporativa, instalaciones y cumplimiento de las exigencias federativas antes de poder competir bajo una nueva afiliación.
Fidel Kuri ganó un juicio, pero eso no resuelve todos los obstáculos
A favor del proyecto existe un movimiento legal importante: el 27 de mayo de 2026, un juez federal cerró definitivamente el proceso penal por fraude procesal que enfrentaba Fidel Kuri y ordenó retirar las medidas cautelares. Esa resolución es precisamente una de las razones por las que Nahle considera que ahora existe margen para intentar recuperar a los Tiburones. Sin embargo, haber ganado ese proceso penal no elimina automáticamente los procedimientos fiscales, mercantiles, los embargos sobre determinadas marcas ni restituye la afiliación que Veracruz perdió en 2019.







