El inicio del Apertura 2026 y el debut de Chivas en la Leagues Cup han colocado a Gabriel Milito en el centro del debate. Los resultados, la falta de contundencia ofensiva y el funcionamiento del equipo han incrementado los cuestionamientos alrededor del proyecto rojiblanco, abriendo la conversación sobre un posible cambio de rumbo si la situación no mejora antes del cierre del año. En ese escenario, Robert Dante Siboldi aparece como uno de los técnicos que reúne el perfil para convertirse en una alternativa para el banquillo del Guadalajara si el equipo no remonta su situación.

Los resultados de Chivas aumentan la presión para Milito

El proyecto de Gabriel Milito todavía sigue vigente, aunque el panorama comienza a cambiar por el rendimiento reciente del equipo. Chivas abrió el Apertura 2026 con una derrota de 2-0 frente a Toluca, venció por la mínima a FC Juárez y después empató 1-1 ante Puebla, para sumar apenas cuatro de nueve puntos posibles. A ese arranque se agregó el debut en la Leagues Cup, donde igualó 1-1 con Los Angeles FC, pero perdió el punto extra en la tanda de penales, resultados que alimentan el debate alrededor del cuerpo técnico y ponen a Siboldi como alternativa.

Siboldi es el plan B de Chivas

En caso de que el proyecto de Milito no consiga revertir la situación antes del cierre de 2026, Robert Dante Siboldi surge como uno de los perfiles con mejores credenciales para asumir el banquillo rojiblanco. El entrenador uruguayo conoce la exigencia de la Liga MX tras conquistar títulos con Santos Laguna y Tigres, además de dirigir equipos acostumbrados a competir bajo presión. Su experiencia en el fútbol mexicano y su capacidad para trabajar con planteles de alto perfil lo convierten en una opción atractiva para un escenario donde Chivas necesite un cambio de rumbo, aunque hay un detalle que podría tener un aspecto negativo en comparación con Gabriel Milito.

El aspecto económico también pesa en Chivas

Además del aspecto deportivo, una eventual llegada de Robert Dante Siboldi también representaría un esfuerzo económico mayor para Chivas. Gabriel Milito percibe aproximadamente 32 millones de pesos mexicanos al año, mientras que el entrenador uruguayo ha manejado salarios considerablemente más altos en sus anteriores etapas en la Liga MX, con estimaciones de entre 3 y 4 millones de dólares anuales, equivalentes a unos 50-68 millones de pesos. Por ello, apostar por Siboldi no significaría un ahorro para la institución, sino una inversión superior en el banquillo. Aun así, antes de considerar cualquier movimiento, los resultados que Milito consiguió en el Clausura 2026.

Milito todavía tiene argumentos

A pesar de la presión reciente, Gabriel Milito también cuenta con resultados que respaldan su gestión. El argentino presume una efectividad superior a la de entrenadores recientes como Fernando Gago y Veljko Paunović, además de haber firmado un Clausura 2026 histórico con 36 puntos y 11 victorias en fase regular, cifras récord para Chivas en torneos cortos. Sin embargo, ese crédito comienza a desgastarse por la falta de contundencia ofensiva y por un funcionamiento que todavía no convence a una parte importante de la afición.

El cierre del año marcará el rumbo

Por ahora, la directiva mantiene la confianza en Gabriel Milito, pero la continuidad del proyecto dependerá de la capacidad del equipo para cambiar su dinámica en las próximas semanas. Chivas todavía tiene por delante el resto de la Leagues Cup y buena parte del Apertura 2026 para corregir el rumbo. Si el estilo de juego y los resultados no muestran una mejora clara antes de finalizar el año, la postura de la dirigencia podría cambiar de forma importante y abrir la puerta a un nuevo ciclo en el banquillo, con Robert Dante Siboldi como uno de los nombres mejor posicionados para asumir ese desafío.