Gabriel Milito esquivó el tema de su renovación cuando le preguntaron directamente por su futuro en la conferencia posterior al 1-1 ante Tigres. Cerca del minuto 2 del video respondió: “No es momento para hablar de ese tema”, y dejó la pregunta sin una respuesta concreta para concentrarse en lo deportivo. Llegó a Chivas el 26 de mayo de 2025, procedente del Atlético Mineiro, con un contrato que, según reportes, termina el 30 de junio de 2027. Su salario se estima en unos 32 millones de pesos por temporada, una cifra que el club no ha confirmado. Su respuesta no significa que rechace renovar ni que haya un conflicto con la directiva. Pero deja abierta la pregunta de cuándo se hablará del tema en público.

La cuestión llega cuando los resultados vuelven a generar dudas. Chivas suma cuatro partidos de Liga MX sin ganar: empató 2-2 con América, perdió 0-2 ante Querétaro, igualó 1-1 con Atlas y repitió el 1-1 con Tigres. En ese tramo hizo cuatro goles y recibió seis, con solo tres puntos de los últimos doce. Todavía le quedan cinco partidos de fase regular y necesita recuperar regularidad para mantenerse entre los ocho primeros. La presión crece, y el contrato aparece como telón de fondo. Y los números de su gestión cuentan dos historias distintas.

Milito y su contrato en Chivas

El vínculo vence el 30 de junio de 2027, así que Milito todavía tiene contrato para el resto del Apertura 2026 y el Clausura 2027. Una salida anticipada dependería de las condiciones pactadas, y no hay información pública para saber cuánto tendría que pagar el club si decidiera rescindirlo. Medios deportivos reportaron conversaciones previas por una extensión hasta 2028, pero eso no equivale a una renovación oficial. Con la referencia de 32 millones de pesos anuales, el técnico cobraría cerca de 2.67 millones mensuales antes de impuestos, siempre como estimación periodística. Tiene acuerdo vigente, pero ningún compromiso nuevo anunciado. Y su balance deportivo ayuda a entender por qué el tema no es sencillo.

Según el balance del club al cumplir su primer año, registró 22 victorias, ocho empates y 13 derrotas en 43 partidos oficiales, con 51.2% de triunfos. En el año que abarcó el Apertura 2025 y el Clausura 2026, Chivas sumó 65 puntos, con 62 goles a favor y 39 en contra. En el Apertura 2026 lleva 20 puntos en 12 jornadas, una efectividad de 55.6%. El equipo ha tenido etapas muy competitivas bajo su mando, pero la racha actual no ayuda. No borra lo anterior, aunque sí aumenta la presión en el tramo decisivo. Y el próximo examen llega muy pronto.

Chivas recibe a Necaxa

El siguiente partido será ante Necaxa, el martes 20 de octubre de 2026 a las 18:07 horas del centro de México, en el Estadio Akron, por la Jornada 13. La transmisión está prevista por Prime Video, que emite los juegos de local de Chivas esta temporada, aunque conviene verificar la programación. Para comprar boletos, la vía es el portal oficial del club, Chivas de Corazón, donde no hay una tarifa confirmada, así que precios y disponibilidad deben consultarse ahí. Después, el Rebaño visitará a Monterrey el 24 de octubre, recibirá a Atlante el 31, jugará en León el 8 de noviembre y cerrará ante Cruz Azul el 22 de noviembre. Son cinco partidos que pueden definir su Liguilla. Y la presión no depende solo del contrato.

Contra Tigres, Chivas jugó con superioridad numérica toda la segunda mitad y solo empató con gol de Jordan Carrillo al 77'. Milito reconoció que faltó claridad para finalizar y destacó el trabajo defensivo del rival, pero el resultado dejó otra oportunidad perdida. Ahora debe decidir si mantiene su estructura o hace cambios para mejorar la contundencia, mientras los suplentes buscan ganarse un lugar. La renovación sigue sin respuesta pública, y todo apunta a que se hablará de ella cuando lleguen los resultados. Una victoria ante Necaxa aliviaría la presión; otro tropiezo la elevaría. Y en Chivas, el contrato de un entrenador siempre pesa menos que sus resultados.