El Club América busca el fichaje de uno de sus grandes ídolos, Raúl Jiménez, quien actualmente juega en Inglaterra y tiene una buena trayectoria en el Viejo Continente que ha estado llena de altibajos futbolísticos. A pesar de que el canterano azulcrema brilló durante varias temporadas con los Wolves, ahora su prioridad es mantener el ritmo y la alta competencia. No obstante, el atacante disputará otra categoría en el balompié británico y ha sido muy claro en su postura de que no volverá al conjunto de las Águilas después del Mundial.
El verdadero futuro de Raúl Jiménez en el futbol de Europa
El histórico delantero que hace varias temporadas brilló con luz propia en el América se mantendrá en Inglaterra de cara a la siguiente campaña. A pesar de que su equipo, el Fulham F. C., sufrió el descenso a la Championship (segunda división inglesa), Raúl Jiménez no se movería de Europa, ya que prefiere mantener el nivel de competencia que le ofrece el entorno británico. Sobre todo, el factor económico será la clave fundamental para que el centro delantero prefiera quedarse en su actual escuadra, puesto que la directiva de Coapa no podría igualar una cifra similar a la que percibe en el balompié europeo.
La millonaria diferencia económica que aleja a Jiménez de la Liga MX
El actual delantero del Fulham F. C. percibe un salario aproximado de 5 millones de dólares al año, una cifra que se encuentra fuera de los alcances reales del América y del futbol mexicano en general. El artillero azteca llegó al club londinense en 2023 tras su exitoso paso por el Wolverhampton, firmando un contrato sumamente lucrativo debido a su estatus y experiencia comprobada en la Premier League.
La oferta rechazada del América que apagó la ilusión de la afición
Los aficionados de las Águilas estaban profundamente ilusionados con el regreso de Raúl Jiménez después de la justa mundialista, especialmente porque ya existían acercamientos formales por parte de la directiva de la escuadra americanista. Los altos mandos buscaban la manera más factible de ofrecerle un contrato por dos temporadas con un sueldo de 2.5 millones de dólares por año; sin embargo, esta propuesta económica se quedó muy corta y no fue del agrado del entorno del futbolista, sepultando las opciones de verlo vestir nuevamente la camiseta azulcrema.







