Guillermo Almada tiene al América arriba de la tabla, pero carga con una cuenta pendiente que en Coapa pesa casi tanto como un título: no sabe lo que es ganar un clásico. El sábado 7 de noviembre visita a Pumas en Ciudad Universitaria y, si no sale con los tres puntos, quedará marcado por una estadística que ningún técnico azulcrema arrastraba desde hace 15 años.
El dato lo puso sobre la mesa Récord este lunes, y no deja mucho margen para la interpretación:
"Si no consigue vencer a Pumas se convertirá en el primer entrenador azulcrema que no gana ninguno de sus primeros tres clásicos desde Alfredo Tena, en 2011".
Una derrota, un empate y ningún festejo
El recorrido de Almada en los partidos que más se miran en el Nido es corto y amargo. En la Jornada 8 perdió 4-3 en casa de Cruz Azul, un partido loco en el que su equipo nunca encontró cómo cerrar la puerta. Una semana después rescató un 2-2 contra Chivas. Le falta Pumas, y le toca de visita.
Lo curioso es que el uruguayo no parece quitarse el sueño por esto. Según la misma nota de Récord, el sábado declaró que su único objetivo es conquistar el campeonato. Es una respuesta lógica para un técnico que va de líder, pero el americanismo no la compra tan fácil: para buena parte de la afición, un torneo sin ganarle a nadie de los otros tres grandes deja un hueco que ni el liderato tapa.
Los 11 clásicos seguidos sin victoria
Lo de Almada es apenas el último capítulo de una sequía que viene de antes. América suma 11 clásicos consecutivos sin ganar, contando amistosos. La última vez que celebró contra Chivas, Cruz Azul o Pumas fue el 27 de septiembre de 2025, ante los universitarios. Desde entonces, esta es la lista que publicó Récord:
11 de octubre de 2025: América 1-1 Chivas (amistoso)
18 de octubre de 2025: Cruz Azul 2-1 América
14 de febrero de 2026: Chivas 1-0 América
21 de marzo de 2026: Pumas 1-0 América
11 de abril de 2026: América 1-1 Cruz Azul
3 de mayo de 2026: América 3-3 Pumas (ida de cuartos)
10 de mayo de 2026: Pumas 3-3 América (vuelta de cuartos)
12 de septiembre de 2026: Cruz Azul 4-3 América
19 de septiembre de 2026: América 2-2 Chivas
1 de octubre de 2026: América 0-0 Cruz Azul (amistoso)
4 de octubre de 2026: América 0-2 Chivas (amistoso)
Haciendo la cuenta, son cinco derrotas y seis empates, con 14 goles a favor y 20 en contra. Dos de esos empates fueron 3-3 en los cuartos de final ante Pumas: un equipo que llega y anota, pero que no sabe cerrar los juegos de alta tensión. Y el Clausura 2026 ya terminó sin una sola victoria en clásico: derrotas con Chivas y Pumas y empate con Cruz Azul.
El fantasma de Alfredo Tena
La referencia histórica no es un capricho. En el Apertura 2011, Alfredo Tena tomó al América como interino tras la salida de Carlos Reinoso, dirigió los últimos ocho partidos del torneo y perdió sus tres primeros clásicos: Pumas, Chivas y Cruz Azul. Desde entonces, de acuerdo con Récord, los ocho entrenadores que pasaron por el banquillo azulcrema ganaron al menos uno de sus tres primeros.
La diferencia con Tena es enorme, eso sí. Aquel América era un equipo en crisis; el de Almada es líder con 29 puntos, empatado con Chivas y Cruz Azul, y solo los separa la diferencia de goles. Precisamente por eso el sábado pesa doble: un tropiezo en CU puede costarle el récord negativo y también la cima, como ya explicamos en la pelea de tres por el liderato.
Pumas llega con el cuchillo entre los dientes
El rival no ayuda. Pumas tiene 20 puntos, va décimo y necesita ganar sus dos últimos partidos, América y Monterrey, para soñar con la Liguilla. Esteban Solari salió vivo del triunfo ante Puebla y lo dijo claro en conferencia, según recogió La Nación: "Nos quedan dos pasos difíciles para conseguir el objetivo". El técnico auriazul también se juega su continuidad, como contamos en la nota sobre el futuro de Solari.
Del lado azulcrema, la semana tampoco llega limpia. Brian Rodríguez es duda tras resentirse en el calentamiento ante Toluca, y el equipo no gana en el Banorte desde agosto. La buena noticia para Almada se llama Henry Martín, que ya suma 10 goles y viene de firmar el doblete que rescató el empate con los Diablos.
Lo que de verdad se juega Almada
En el papel, un clásico de fase regular no define nada. En la práctica, en el América define mucho. Almada puede terminar el torneo como líder general y aun así cargar con la etiqueta de técnico que no le ganó a nadie de los grandes. Y si llega la Liguilla, lo más probable es que alguno de esos tres rivales se le vuelva a atravesar.
Por eso el sábado en CU no es un partido más. Es la oportunidad de cortar una racha de 11 juegos, de evitar una marca de hace 15 años y de mandar un mensaje antes de la fiesta grande. Si no la aprovecha, el discurso de "lo único que importa es el campeonato" se va a tener que sostener con la copa en la mano.








