Christian Martinoli cargó contra Guillermo Almada y aseguró que respetar jerarquías podría estar frenando al América, hoy líder del Apertura 2026. A su juicio, el entrenador no decide siempre por rendimiento: algunos futbolistas conservan su lugar en el once por trayectoria, mientras otros deben esperar en la banca pese a demostrar que pueden marcar diferencias. El comentarista cree que las Águilas tienen argumentos para ser todavía más peligrosas, pero que necesitan una competencia interna real. Su crítica llega en un momento en que los resultados parecían callar cualquier duda sobre el técnico.

El señalamiento fue directo y con nombres propios. “Sí me da la impresión de que están respetando mucho jerarquías”, dijo Martinoli, y añadió que Veiga sigue jugando sin dar el nivel que se esperaba del exfutbolista del Palmeiras, lo que le quita espacio a “Colibrí”. Con esas palabras abrió un debate incómodo en Coapa: si el técnico alinea a quienes mejor responden o a quienes pesan más por su historial. La respuesta pasa por dos futbolistas concretos, y uno de ellos es el capitán.

Martinoli señala a Veiga y Martín

Henry Martín es el referente ofensivo y el capitán del equipo, y su experiencia le da derecho a competir por la titularidad. Sin embargo, su presencia también reduce las posibilidades de que Almada pruebe una dupla de ataque con otras características. Raphael Veiga, por su parte, llegó del Palmeiras con expectativas altas y todavía no convence por completo. Para el comentarista, sostener al brasileño en la cancha cuando no alcanza su mejor versión termina perjudicando a otras alternativas que merecen continuidad. La duda es cuánto tiempo más puede sostenerse esa apuesta.

El caso de Miguel Borja es el que más pesa en el argumento. El colombiano respondió con goles, entre ellos sus dos tantos en el 2-2 ante Chivas en el Clásico Nacional, y lo hizo entrando desde el banquillo. Martinoli lo defendió sin rodeos: “Colibrí tiene 50,000 jugadas con el América, tiene los goles que tú me digas, tiene que ser un jugador titular para mi gusto”. Más allá del tono coloquial, el mensaje es que Almada no necesita más pruebas para darle una oportunidad sostenida en el once inicial. Esa presión se suma a un panorama favorable en la tabla.

Almada, líder pero bajo sospecha

El liderato sirve de respaldo, pero también sube la vara de una afición acostumbrada a pelear por títulos. Las Águilas suman 21 puntos en 10 partidos, mientras Toluca y Querétaro tienen 20 en 11 encuentros, así que existe una ventaja potencial con un duelo pendiente. Aun así, el empate 1-1 ante Monterrey en la noche de los 110 años dejó la sensación de que todavía hay aspectos por corregir en ataque. El liderato no borra las dudas sobre el funcionamiento ni sobre cómo se administran los minutos.

El siguiente examen será en casa de León, el sábado 17 de octubre, a las 19:00 horas del centro de México. Almada tendrá que decidir si sostiene su esquema o si abre espacio a quienes presionan, con Borja como principal candidato. También deberá manejar la competencia en la portería entre Luis Ángel Malagón y Rodolfo Cota, aunque el cuestionamiento central de Martinoli está en la ofensiva. La crítica no niega los resultados: advierte que el equipo podría rendir más si su técnico deja de proteger puestos por trayectoria. Si Borja vuelve a empezar en la banca, la polémica seguirá creciendo.