Guillermo Almada no ocultó su decepción cuando Pachuca marcó ante el América en la derrota azulcrema por 2-1. La jugada dejó bajo la lupa a Santiago Ramos Mingo y Santiago Bueno, que no impidieron que Salomón Rondón recibiera el balón y aguantara la presión para darle la asistencia. El problema fue permitir que el delantero venezolano controlara y protegiera la posesión pese a la cercanía de los centrales. Y la reacción del técnico fue inmediata en un partido polémico.
Almada miró la jugada con incredulidad desde la zona técnica, caminó hacia el banquillo y luego se volvió al campo para dar indicaciones con vehemencia. Sabía que sus defensores habían concedido una ventaja que el rival aprovechó, en un partido que las Águilas jugaban como líderes del campeonato. El tropiezo golpea a un equipo que había mostrado solidez en ataque. La pregunta es cómo corregirá el error.
Rondón castiga a Ramos Mingo
Según Opta Analyst, antes del partido Rondón acumulaba 13 goles en 13 partidos de Liga MX, con 1,082 minutos y dos penales convertidos. Es un delantero que compite físicamente contra los defensores y protege el balón de espaldas a la portería, así que concederle tiempo y espacio para controlar es un riesgo para cualquier zaga. Esos números explican por qué la jugada fue tan costosa. Y los centrales quedaron expuestos.
No bastaba con estar cerca de Rondón: había que impedir que recibiera con comodidad. El venezolano resistió la presión y la jugada avanzó hasta convertirse en una ocasión decisiva, sin que Ramos Mingo y Bueno neutralizaran el primer contacto. La molestia de Almada apuntó justo a esa facilidad para controlar. No es culpa exclusiva de los centrales, pero fue el error puntual que desató su reacción.
Los números del América
Tras 12 partidos, el América tenía 32 goles a favor, 16 en contra y una diferencia de +16, con un promedio de 2.7 goles por encuentro. Es uno de los equipos más goleadores del torneo, aunque recibir 1.33 goles por partido deja espacio de mejora. Esos registros muestran el costo de arriesgar tanto en ataque. Y los disparos confirman su volumen ofensivo.
Había lanzado 229 tiros, 79 a puerta, con lo que convirtió 40.5% de sus remates a portería, mientras Pachuca llegaba con 20 goles y 44 tiros a puerta, un 45.5% de efectividad. El América genera más ocasiones, pero los Tuzos son más eficaces al definir. Después de la derrota, la tabla tendrá que actualizarse para conocer su posición exacta.








