Santiago Bueno vivió un susto importante en su primera titularidad con el América. Apenas dentro del primer cuarto de hora del amistoso frente a Cruz Azul, el central uruguayo se desentendió de una jugada dentro del área y permitió que la Máquina encontrara espacio para atacar. Cuando la acción parecía terminar en el primer gol celeste, Kevin Álvarez cerró desde el lateral derecho y alcanzó a cortar el avance. La jugada dejó una primera señal de que Bueno todavía está entrando en la dinámica defensiva del equipo.

La aparición del uruguayo era una de las grandes novedades de Guillermo Almada para el amistoso disputado en San Diego. Tanto Bueno como Santiago Ramos Mingo habían pasado cerca de tres semanas trabajando en Coapa antes de recibir sus primeros minutos como titulares, luego de completar trámites migratorios y un periodo específico de adaptación física. América aprovechó la pausa internacional para probarlos sin la presión inmediata de los puntos, pero desde los primeros minutos quedó claro que conocer los movimientos de sus nuevos compañeros será igual de importante que llegar bien físicamente.

El reto para Bueno está precisamente en adaptarse rápido al modelo de Almada. América suele pedir a sus defensores anticipar lejos del área, achicar espacios y coordinarse con laterales que constantemente avanzan al ataque. En la acción frente a Cruz Azul, Kevin tuvo que corregir desde un costado una zona que había quedado expuesta por el central. Un error aislado no define su nivel, pero sí muestra el margen de ajuste que todavía existe. Y la competencia tampoco le permitirá demasiadas concesiones porque Almada tiene varias alternativas para formar su última línea.

Santiago Bueno llegó al América con opción de compra

La directiva azulcrema hizo una apuesta importante por el seleccionado uruguayo. Wolverhampton lo cedió por una temporada sin cobrar por el préstamo, pero dejó una opción de compra de 8.2 millones de dólares. Bueno llegó después de tres campañas en Inglaterra y de acumular 85 apariciones con Wolves, experiencia que lo coloca como uno de los centrales llamados a asumir responsabilidades importantes en Coapa. Precisamente por ese precio y trayectoria, cada partido servirá para determinar si América considera conveniente realizar esa inversión definitiva cuando termine la cesión.

Kevin Álvarez salió al rescate de Santiago Bueno

La intervención de Kevin Álvarez también dejó una lectura positiva para Almada. El lateral detectó rápidamente el peligro, cerró hacia el centro y evitó que Cruz Azul aprovechara una acción que había desacomodado a la zaga. Ese tipo de coberturas será fundamental mientras Bueno y Ramos Mingo entienden automatismos y distancias dentro del sistema. Los dos centrales llegaron para aumentar una competencia en la que también aparecen Israel Reyes, Emilio Lara y Ramón Juárez, por lo que una titularidad en un amistoso todavía no garantiza jerarquías para los partidos oficiales.

Bueno apenas está comenzando su etapa en México y el partido contra Cruz Azul funcionó justamente como una primera prueba real. El uruguayo tiene experiencia suficiente para corregir, pero también deberá acelerar su adaptación porque América lo contrató pensando en solucionar problemas defensivos y no en aumentarlos. Almada tendrá más entrenamientos para ajustar movimientos antes del regreso de la Liga MX, mientras Kevin ya dejó claro que estará atento para realizar coberturas cuando sea necesario. Si Bueno quiere quedarse con un puesto estable, deberá convertir este primer susto en aprendizaje antes de que un error similar cueste puntos.