Gabriel “Toro” Fernández está a un paso de renovar con Cruz Azul luego de que las pláticas entre la directiva celeste y su entorno dieran un giro favorable en las últimas horas. De acuerdo con información del periodista Gerardo González, el factor salarial es el último pendiente por resolver, pues el artillero charrúa solicita una cifra cercana a los 2 millones de dólares como sueldo base anual. La intención en La Noria apunta a cerrar un contrato por dos años con opción a un tercero, garantizando la permanencia del atacante en la recta madura de su carrera profesional en la Liga MX.

La dirigencia encabezada por Víctor Velázquez mostró total apertura para acercarse a los números exigidos por el uruguayo y destrabar la extensión contractual sin intermediarios complejos. A diferencia de los acercamientos anteriores, hoy existe un canal directo de comunicación que permite a las partes enfocarse en las cláusulas de rendimiento, dejando atrás los desencuentros que en su momento pusieron en riesgo la continuidad del delantero en el club.

El cambio de representante aceleró la renovación del Toro Fernández

La ruptura laboral con el agente Edgardo Lasalvia representó el punto de inflexión definitivo para reactivar la negociación con La Máquina. En las reuniones previas, las comisiones e intereses externos entorpecieron el acuerdo, impidiendo que la directiva cementera avanzara con solidez a pesar de tener el visto bueno del cuerpo técnico para retenerlo.

Al desvincularse de su anterior apoderado, Fernández tomó las riendas de su futuro deportivo, facilitando que las conversaciones se concentren exclusivamente en el aspecto económico y el tiempo de vigencia. Para el conjunto capitalino, blindar con anticipación a su referente de ataque resulta prioritario para evitar especulaciones en el mercado de fichajes y mantener la armonía dentro del vestidor.

Cruz Azul busca asegurar al delantero

El borrador del contrato que se discute en La Noria contempla un esquema inicial de 24 meses con opción a un año adicional, una fórmula que brinda tranquilidad a ambas partes de cara a los próximos torneos. Este vínculo a largo plazo le otorga al Toro Fernández estabilidad competitiva en México, al tiempo que permite a Cruz Azul evitar un gasto millonario en otro delantero en las próximas ventanas de transferencias.

Aunque la firma aún no está estampada en el papel, la voluntad de ambas partes encamina la resolución del acuerdo. Con el obstáculo de las comisiones del pasado totalmente superado, resolver la cifra final del salario abrirá la puerta para el anuncio oficial, asegurando que Gabriel Fernández seguirá como el eje ofensivo de los celestes por los próximos torneos.