Cruz Azul tiene poco margen para incorporar otro futbolista extranjero porque necesita liberar una plaza de No Formado en México. La directiva sí estaría analizando alternativas para fortalecer al equipo, especialmente de medio campo hacia adelante, pero el periodista Adrián Esparza Oteo puso precisamente ese obstáculo sobre la mesa al revelar que existen un par de jugadores en el radar y posteriormente preguntar: “¿Y el cupo de no formado?”. No se trata simplemente de encontrar un refuerzo que convenza a Huiqui, sino de conseguir primero una salida dentro de una plantilla donde varios extranjeros tienen contratos importantes, salarios elevados y, mientras mantengan esas condiciones, no necesariamente tienen una razón deportiva o económica para aceptar marcharse.
El problema de Cruz Azul para fichar otro extranjero
El tema de las plazas NFM ya ha condicionado anteriormente los mercados de Cruz Azul. A finales de 2025, el club llegó a tener cubiertos los nueve lugares disponibles, una situación que obligaba a producir una baja antes de registrar a otro extranjero. Incluso hubo un antecedente particular con Gabriel “Toro” Fernández, quien fue inscrito temporalmente en una categoría inferior mientras se liberaba un lugar en el primer equipo. Huiqui puede pedir determinadas características y la directiva puede buscar jugadores, pero si el objetivo es un NFM, primero necesita modificar el plantel actual.
Los salarios que también complican las salidas en Cruz Azul
Los salarios de la Liga MX no son publicados oficialmente por los clubes, pero estimaciones de sitios especializados citadas por TV Azteca colocan a Carlos Rotondi alrededor de los 19.4 millones de pesos por temporada, mientras que Willer Ditta superaría los 18.5 millones de pesos anuales. Ditta, además, mantiene contrato hasta junio de 2028, mientras que Rotondi también quedó protegido por un vínculo de larga duración. Es importante aclarar que no existe una declaración de estos futbolistas diciendo que no quieren salir específicamente por su salario; sin embargo, contratos estables y remuneraciones de ese nivel pueden reducir los incentivos para aceptar una transferencia a un destino que no iguale sus condiciones actuales.
Toro Fernández en Cruz Azul
Gabriel Fernández es uno de los nombres que necesitan una definición porque su contrato termina el 31 de diciembre de 2026. El delantero ya puede negociar con otros equipos pensando en incorporarse cuando finalice su vínculo, pero públicamente ha manifestado algo diferente: quiere permanecer en Cruz Azul. “Obviamente tengo ganas de quedarme en Cruz Azul”, declaró en junio cuando fue cuestionado sobre su renovación. Esto coloca a la directiva frente a dos caminos: llegar a un nuevo acuerdo y mantener ocupada esa plaza durante más tiempo o permitir que el contrato llegue a su final y liberar el lugar hasta diciembre.
Carlos Rotondi no está cerca de quedar libre de Cruz Azul
A diferencia del Toro, Carlos Rotondi no termina contrato próximamente. Cruz Azul mejoró sus condiciones en octubre de 2025 y mantuvo su vínculo hasta junio de 2028, con opción de ampliarlo un año más. El nuevo acuerdo también incluyó una mejora salarial, bonos por rendimiento y una cláusula de rescisión de 11 millones de dólares, por lo que perderlo gratuitamente no es actualmente un escenario cercano. Además, su peso deportivo hace todavía más complicada una salida: Rotondi terminó siendo el futbolista que marcó el gol decisivo con el que Cruz Azul conquistó el Clausura 2026. Así, el verdadero problema de Huiqui va más allá de las dos derrotas recientes.







