Pumas marcó su segundo gol ante Cruz Azul después de una jugada que Fernando Guerrero, analista arbitral de TUDN, consideró que debió detenerse por una falta sobre Erik Lira en medio campo. El analista Fernando Guerrero señaló que el segundo gol de Pumas debió anularse por una infracción previa sobre Erik Lira. El exárbitro cuestionó que Ismael López Peñuelas permitiera continuar el ataque que terminó con la anotación de César Huerta, pues, desde su interpretación, el contacto sobre el mediocampista cementero era sancionable. De haberse señalado la infracción antes de que se desarrollara la ofensiva universitaria, el gol no habría contado. La decisión convirtió al silbante en uno de los principales focos de discusión del encuentro.

La polémica no terminó con esa jugada. Durante el partido también se reclamó una posible mano de Nathan Silva dentro del área de Pumas, luego de que el balón impactara en su brazo en una acción ofensiva de Cruz Azul. El árbitro no señaló penal y el encuentro continuó, pese a las dudas que generó el contacto. Las dos acciones tienen criterios reglamentarios distintos: en la primera debe determinarse si existió una falta antes del gol; en la segunda, si la posición del brazo de Silva convirtió el contacto en una infracción.

Guerrero cuestionó la falta previa al gol de César Huerta

El punto central del primer reclamo es el contacto que recibió Erik Lira en la zona media del campo antes de que Pumas completara el ataque. Para determinar si debió marcarse falta, es necesario valorar cómo se produjo el choque, quién llegó primero al balón y si hubo una acción ilegal que impidiera al jugador disputar la pelota. Guerrero consideró que la infracción era sancionable, por lo que el árbitro debió detener el juego antes de que la jugada avanzara hasta la portería.

El protocolo del VAR contempla la revisión de faltas previas dentro de la fase de posesión que deriva en gol. Sin embargo, no todas las faltas ocurridas antes de una anotación se revisan automáticamente: importa si forman parte de la fase de posesión ofensiva que culmina en el gol y si la acción entra dentro de los supuestos del protocolo. Por eso, para evaluar la decisión en el caso de Lira, no basta con identificar el contacto.

La mano de Nathan dejó otro reclamo de Cruz Azul

La segunda acción polémica se produjo cuando el balón golpeó el brazo de Nathan Silva dentro del área de Pumas. Cruz Azul reclamó penal, con el argumento de que el contacto ocurrió en una zona de peligro y que la pelota llevaba dirección hacia la portería. No obstante, que el balón se dirija al arco no constituye por sí mismo una infracción. De acuerdo con las Reglas de Juego, el árbitro debe valorar si el futbolista tocó deliberadamente el balón con la mano o si la posición de su brazo hizo que su cuerpo ocupara un espacio mayor de manera antinatural, teniendo en cuenta el movimiento realizado en esa acción.

El criterio arbitral desestimó la pena máxima al considerar que el brazo del defensor se encontraba en posición natural. La imagen del contacto puede generar dudas, pero la decisión depende de la posición del brazo y de las circunstancias concretas del movimiento, no únicamente de que el balón impacte en él. Dos jugadas polémicas que al final terminaron por tomar una tónica distinta en el compromiso, donde Cruz Azul vino de más A menos en el primer tiempo, pero la expulsión de Huerta terminó por impulsar al cuadro cementero a dar la vuelta al partido.