Israel Reyes dejó claro el estado de ánimo en Coapa: después de tres partidos seguidos sin victoria, en el vestidor del América no se sienten cómodos. El central lo dijo previo al entrenamiento vespertino del viernes 6 de noviembre de 2026, con el Clásico Capitalino ante Pumas en Ciudad Universitaria como primer examen para cortar la racha.

«Ha sido muy encajoso (Guillermo Almada) con nosotros en ese aspecto porque no nos podemos permitir no ganar los partidos, más tres partidos seguidos, creo que no nos gusta, no se siente bien, dentro del vestidor no nos sentimos cómodos», apuntó Reyes, según el registro de la Agencia Reforma difundido por Diario.mx y coincidente con el relato de Excélsior.

La secuencia que molesta al grupo es concreta: 1-2 ante Pachuca, 2-2 con Tijuana y 2-2 frente a Toluca. No es una lectura de tabla fría; es la lectura interna de un plantel que sigue pelea por la cima del Apertura 2026 y que, con Almada, trata la ausencia de triunfo como una anomalía que hay que corregir de inmediato.

Almada cerca del grupo y la cara ganadora que pide Reyes

Reyes no habla de un técnico lejano. Describe a Guillermo Almada como alguien «muy cerca» del plantel, que transmite intensidad todos los días y que no acepta encadenar jornadas sin ganar. «Si hay un partido que no ganas el siguiente debes ganarlo sí o sí», resumió el defensa.

En ese marco aparece la promesa de jornada: «Confío en que mañana vamos a ver otra cara de un América ganador, esa cara que siempre nos ha caracterizado». El mensaje se apoya en la exigencia que el propio jugador atribuye al cuerpo técnico y al americanismo de no negociar derrotas ni empates en clásicos.

También marcó el contexto de adaptación. Reconoció que no es fácil tener un entrenador nuevo y estar arriba, que el equipo se ha adaptado «por muchos momentos» y que en otros «nos ha costado», con ideas todavía del ciclo de André Jardine mezcladas con el nuevo estilo. El diferencial de esta nota no es repetir que América pelea el liderato: es documentar cómo el vestidor vive la racha bajo un DT que Reyes describe como encajoso y presente.

La deuda de los clásicos no se habla; la semifinal con Pumas sí duele

Cuando le pusieron el dato de la racha sin ganar clásicos ante Pumas, Cruz Azul o Chivas en el último tramo, Reyes cortó de raíz: «¿Deuda? No lo hablamos. No lo mencionamos. No sabíamos ese dato». En su versión, con Almada buscan ser intensos y ganar todos los partidos, incluidos los Clásicos, sin convertir la estadística en narrativa de vestidor.

Lo que sí admite es una herida reciente y personal. En la Liguilla anterior, Pumas eliminó al América en semifinales camino a la final. Reyes estaba con la Selección Mexicana y siguió la serie desde un monitor. «Me quedé con ganas de haberlos enfrentado», contó a Excélsior. Hablando con Henry Martín, dice, hay ganas de volver a plantarse en CU y pelear arriba con tranquilidad en el cierre.

Ese punto es el gancho propio: no solo «América quiere ganar el Clásico», sino un central que se perdió la eliminación ante el mismo rival por convocatoria al Tri y ahora pide la cara ganadora justo en la casa de Pumas.

Brian Rodríguez fuera y la pelea por localías en Liguilla

El Clásico llega con bajas ofensivas. Reyes confirmó el golpe anímico por Brian Rodríguez, al que describe como alguien que «marca diferencia», y respaldó a Óscar Perea como alternativa si le toca. También situó el partido en la pelea de tabla: jugar la Liguilla de local —cuartos, semifinal y final en casa— es «todo para uno», y no pueden relajarse porque alguien los alcance.

«Cada uno se juega todo», dijo sobre el contraste con un Pumas que aún se juega clasificar. El América, primer lugar con un técnico nuevo, llega sin comodidad interna tras tres partidos sin triunfo. La lectura de Reyes es inequívoca: el vestidor no está a gusto, Almada aprieta, y el primer corte de esa incomodidad se mide el sábado en Ciudad Universitaria.