Gabriel Milito quedó en el centro de la conversación después de la derrota 0-2 de Chivas ante Querétaro por la Jornada 10 del Apertura 2026. De acuerdo con AS México, el técnico sostuvo tras el tropiezo que “No importa el resultado, lo más importante es el juego… la afición está en su derecho de abuchear”. La frase contrastó con lo dicho una semana antes tras el Clásico Nacional, cuando defendió con firmeza que había buscado los tres puntos. Esa diferencia abrió una discusión alrededor de su discurso.
El contraste nace por lo ocurrido apenas siete días antes. Chivas llegó a ponerse 2-0 arriba frente al América en el Clásico Nacional, pero terminó empatando 2-2. Cuando un periodista le planteó que había dejado escapar la victoria, Milito respondió: “Yo quería los 3 puntos, no dejé escapar NADA”. AS México registró aquella discusión en conferencia de prensa y el argentino insistió en que también existía un rival capaz de reaccionar. Ante Querétaro, sin embargo, el énfasis cambió del marcador al funcionamiento del equipo.
La derrota ante Gallos también tuvo elementos que aumentaron la presión. Alí Ávila abrió el marcador al minuto 12 después de un error de Luis Romo en la salida y Mateo Coronel hizo el 2-0 al 67’. Chivas intentó reaccionar, incluso tuvo un gol anulado de Ángel Sepúlveda, pero terminó sin anotar y con Omar Govea expulsado cerca del final. AS México reportó abucheos en el Estadio Akron desde el descanso, una reacción que Milito aceptó públicamente después del partido. Y el dato del resultado pesa todavía más por el momento previo del Guadalajara.
Chivas perdió un invicto de cinco partidos
Chivas sufrió ante Querétaro su primera derrota después de cinco partidos consecutivos sin perder en Liga MX. El equipo llegaba a la Jornada 10 como sublíder del torneo, según la crónica de AS México, y tenía la oportunidad de mantenerse pegado a la parte alta. Además, el 0-2 rompió una racha de 12 años sin que Gallos venciera al Guadalajara en el Estadio Akron. Por eso, aunque Milito defendió la importancia del juego, el marcador dejó consecuencias concretas que no podían quedar únicamente en las sensaciones.
Gabriel Milito ya había colocado el título como obligación en Chivas
La diferencia entre ambas declaraciones no significa necesariamente que Milito haya dejado de valorar los resultados. En julio, antes de comenzar el Apertura 2026, el propio entrenador había reconocido a AS México que en Chivas la exigencia ya era competir por el título y que, después de dos torneos de trabajo, el campeonato era el objetivo. Esa postura ayuda a dimensionar por qué sus palabras posteriores a Querétaro generaron ruido: unas semanas antes había elevado la vara competitiva y, tras una derrota en casa, colocó el funcionamiento por encima del resultado inmediato.
Ahora Chivas tendrá que responder dentro de la cancha después de perder terreno en una jornada en la que comenzó entre los primeros lugares. Milito no cuestionó el derecho de la afición a mostrar su descontento y tampoco negó los errores del equipo, pero su discurso cambió de tono entre el empate frente al América y la caída ante Querétaro. El siguiente partido será clave para comprobar si el funcionamiento que defendió logra traducirse nuevamente en puntos, porque la pelea en la parte alta del Apertura 2026 ya dejó menos margen para otro tropiezo.








