Guillermo Ochoa tuvo un gesto especial fuera del protocolo en su despedida del Estadio Banorte: saludó a los integrantes de La Monumental, la barra del América, después de recibir un homenaje que incluyó un tifo gigante, un mural y varios guiños al dorsal 13. El histórico guardameta convivió con los aficionados que prepararon el recibimiento y pudieron verlo de cerca en su regreso a la casa donde construyó buena parte de su carrera. El saludo fue el último capítulo de una noche cargada de emoción, y todavía faltan detalles por conocer.
El homenaje se realizó el domingo 25 de octubre de 2026, durante la Jornada 14 del Apertura 2026. Memo regresó al estadio para despedirse del americanismo, mientras la afición desplegaba una imagen monumental del arquero con la frase «POR S13MPRE» y el club armaba una ceremonia que convirtió el partido ante Pachuca en una jornada dedicada a su legado. Cada detalle estaba pensado para que el portero sintiera el cariño de la tribuna. Lo que pasó en las gradas antes del silbatazo tiene su propia historia. Ahora Ochoa tendrá proyectos vinculados a la música.
La Monumental y su tifo gigante
La manta que apareció en la tribuna fue uno de los detalles que más llamaron la atención. La Monumental mostró a Ochoa con la camiseta azulcrema, sujetando el balón con las manos, junto a la frase «POR S13MPRE», un juego de palabras que homenajeó el dorsal 13. Por un comentario de un aficionado, se habla de cinco días de trabajo para prepararla, un dato que conviene confirmar, pero que da una idea del esfuerzo de la barra para despedir a su exportero. Detrás de esa imagen hubo mucho más que pintura y tela.
El recibimiento no se limitó al tifo. El América presentó un mural con la figura del guardameta, el Estadio Azteca y un águila, colocó temporalmente su nombre en el inmueble y preparó camisetas conmemorativas con el mensaje «Por s13mpre, Memo». Los porteros Luis Ángel Malagón, Rodolfo Cota y Fernando Tapia también lucieron el número 13 durante el calentamiento, como parte del tributo al histórico canterano. Faltaba el momento en que el propio Ochoa tomara la palabra.
Memo agradece a su afición
Durante la ceremonia, Memo entró al terreno de juego, saludó a los presentes y contempló el homenaje de las tribunas. También participó en el volado previo al partido y, al descanso, tomó el micrófono para agradecer a Emilio Azcárraga, a la directiva, a su familia y a los seguidores que lo acompañaron durante su carrera. Después de una trayectoria de más de dos décadas, el agradecimiento llegó en el mismo lugar donde empezó todo. Un video lo esperaba en pantalla.
El video con sus mejores atajadas, acompañado por la canción Mi Mayor Anhelo, fue uno de los momentos más emotivos de la despedida, y el posterior encuentro con La Monumental añadió otro capítulo para los aficionados que prepararon el recibimiento. Ochoa llegó al América con apenas 10 años, debutó en el primer equipo en 2004 y defendió al club en dos etapas, antes de cerrar su carrera profesional tras el Mundial de 2026. La fiesta, sin embargo, quedó acompañada por un golpe deportivo.








