Joel Huiqui seguirá al frente de Cruz Azul y no bajó el nivel de exigencia después del título de Liga MX. El técnico celeste fue directo al marcar el objetivo del nuevo semestre: “Cruz Azul va por todo, queremos el Bicampeonato de Liga MX, Campeón de Campeones, Champions Cup y Leagues Cup”. La frase impacta fuerte porque la Máquina no solo tendrá que defender su corona local, también enfrentará un calendario cargado donde cada torneo puede medir si el proyecto de Huiqui fue una racha o el inicio de una etapa realmente ganadora.
Huiqui no se queda solo para defender la corona
La continuidad de Huiqui tiene sentido por lo que logró desde que tomó al equipo en un momento de presión. Cruz Azul venía de dudas, cambios y una exigencia alta, pero el técnico consiguió darle orden, estabilidad y una idea más clara para competir en la Liguilla. Su reto ahora será más difícil, porque ya no lo miran como una solución de emergencia, sino como el entrenador que debe sostener el nivel de un campeón.
¿Qué tan realista es pelear los cuatro títulos?
El reto es grande porque Cruz Azul tendrá varios frentes abiertos en poco tiempo. El Bicampeonato de Liga MX será la prueba principal, pero antes también aparece el Campeón de Campeones ante Toluca, duelo que puede darle otro trofeo al proyecto. Además, la Leagues Cup se mantiene en el calendario y obliga a competir contra clubes de MLS, mientras la Concacaf Champions Cup representa el escenario internacional donde la Máquina ya viene de dejar una vara alta tras golear 5-0 a Vancouver Whitecaps y levantar el título regional en 2025.
Cruz Azul tendrá que sostener plantel y hambre
Huiqui es que Cruz Azul queda obligado a moverse como equipo grande en el mercado y en la cancha. Si quiere competir por cuatro títulos, la directiva tendrá que cuidar salidas importantes, reforzar posiciones clave y darle al técnico variantes suficientes para no quemar al mismo once cada semana. El mensaje también sube la presión sobre jugadores que ya fueron campeones.







