Erick Gutiérrez fue el jugador de Chivas que confesó que estuvo a punto de retirarse durante la etapa de Gabriel Milito. En entrevista con el periodista Jesús Hernández, el mediocampista abrió su corazón y reconoció que pasó meses tan complicados en Guadalajara que incluso llegó a decirle a su esposa que ya no quería jugar futbol.

El Guti eligió guardar silencio en Chivas

El futbolista mexicano explicó que muchas cosas no las entendió, pero prefirió aceptar la situación y no provocar más problemas dentro del vestidor rojiblanco. Gutiérrez aseguró que trató de mantener un perfil bajo, trabajar en silencio y no romper códigos internos, aunque pudo haber hablado más fuerte sobre lo que estaba viviendo en sus últimos meses con el Rebaño.

El Tapatío terminó rescatándolo emocionalmente

La parte más dura de su confesión llegó cuando contó que el Tapatío le devolvió las ganas de jugar. Después de quedar relegado del primer equipo, Erick Gutiérrez encontró ahí un respiro emocional, porque venía de una etapa en la que ya no disfrutaba el futbol y sentía que su carrera podía terminar antes de tiempo por todo lo que estaba atravesando.

Su salida confirma que el ciclo estaba roto

El caso de Gutiérrez terminó marcando una separación casi inevitable con Chivas, donde ya no entraba en los planes principales de Gabriel Milito. Aunque el mediocampista evitó atacar directamente al entrenador y hasta reconoció su capacidad, su testimonio deja claro que la relación deportiva quedó desgastada; ahora, con Toluca como destino encaminado, buscará recuperar confianza lejos de Guadalajara.

-