La árbitra Katia Itzel García volvió a convertirse en protagonista fuera de la cancha después de negarse a firmar una playera de Pumas tras el partido de la Leagues Cup 2026 ante Charlotte FC. El gesto llamó la atención porque la silbante sí aceptó posteriormente firmar una playera de la Selección Mexicana, una diferencia que responde a la necesidad de preservar su imparcialidad cuando se trata de equipos que compiten directamente en los torneos donde ejerce como árbitra. Más aún por su pasado directo con la UNAM.

La playera que rechazó Katia Itzel García

Después de la derrota de Pumas por 3-0 frente a Charlotte FC, un aficionado se acercó a Katia Itzel García para solicitarle su firma en una playera del conjunto universitario. La árbitra prefirió no hacerlo y mantuvo su postura profesional, evitando asociar su imagen directamente con uno de los clubes que puede encontrarse bajo su autoridad en la Liga MX. La negativa no estuvo relacionada con una falta de respeto hacia el aficionado, sino con la necesidad de mantener una imagen de neutralidad dentro del fútbol profesional. Sin embargo, con la playera de México fue todo lo contrario; ya hasta se mostró contenta de poder firmarla.

García firmó la playera del Tri

La situación cambió cuando la árbitra aceptó firmar una playera de la Selección Mexicana, debido a que esa indumentaria no representa a uno de los clubes que forman parte de las competencias nacionales en las que puede ser designada. De esta manera, la diferencia entre ambas playeras está relacionada con el contexto competitivo y no con una preferencia personal por Pumas. El gesto permitió entender por qué García fue cuidadosa con la playera universitaria, pero no tuvo el mismo inconveniente con la del combinado nacional. Este tipo de acciones aparecen justo en medio de la polémica reciente que tuvo en la Liga MX.

Una árbitra bajo la lupa

La decisión adquiere mayor relevancia por el momento que atraviesa Katia Itzel García, quien se ha convertido en una de las figuras más reconocidas del arbitraje mexicano. Su trayectoria internacional y su participación en escenarios de máxima exigencia han incrementado la atención sobre cada una de sus actuaciones. Incluso recientemente protagonizó una polémica en el partido entre Querétaro y Tigres UANL, cuando recibió un fuerte balonazo en el rostro después de que el brasileño Paulo Víctor pateara el balón tras una infracción. Más allá de la situación, la imagen de Katia Itzel García ha empezado a crecer considerablemente hasta el punto de que empieza a llamar la atención no solo en el mercado nacional, sino también internacional.

La imagen de Katia Itzel García creció

El crecimiento de García también ha trascendido el terreno de juego. Su participación en el Mundial 2026 y su consolidación como árbitra internacional la colocaron en un espacio de mayor exposición pública, mientras que su inclusión en la lista de Los 50 más bellos de People en Español amplió todavía más su presencia fuera del fútbol. Esa exposición también le ha permitido convertirse en una figura atractiva para campañas comerciales y proyectos relacionados con moda y liderazgo.