Keylor Navas habría considerado su futuro en Pumas tras la salida de Efraín Juárez, pero la directiva universitaria ya tomó medidas ante una posible fuga del costarricense: quiere que el portero cumpla su contrato y permanezca en el club. La novela parecía abrirse por el peso que tuvo Juárez en su llegada y renovación, pero la postura auriazul sería firme. De acuerdo con René Tovar, Keylor se quedará para el Apertura 2026 y deberá respetar el vínculo que lo une con Universidad hasta el verano de 2027.
Pumas no quiere perder a su líder
La salida de Efraín Juárez dejó ruido interno, porque Keylor tenía una relación muy cercana con el técnico y hasta le dedicó un mensaje de despedida en redes. Eso alimentó versiones sobre una posible inconformidad del portero y abrió la pregunta sobre si buscaría salir en este mercado. Sin embargo, para Pumas no es un jugador más: es capitán, referente y una de las figuras que sostuvo al equipo en el torneo anterior. Por eso la directiva no quiere dejar abierta una puerta que pueda debilitar el proyecto antes de arrancar el nuevo campeonato.
Sus números explican la presión
El peso de Keylor Navas en Pumas se entiende mejor con datos. Desde su llegada al club, el costarricense suma 42 partidos, recibió 53 goles y dejó 13 porterías en cero, números que lo mantuvieron como una pieza importante del equipo universitario. Además, su renovación no mant fue sencilla: durante meses hubo incertidumbre, pero finalmente el club logró asegurar su continuidad. Por eso, si ahora aparecía cualquier intento de salida, la directiva tenía que actuar rápido. Perderlo sería un golpe deportivo y también emocional para un vestidor que ya perdió a su entrenador.
Una figura difícil de reemplazar
La postura de Pumas también se entiende por la trayectoria del arquero. Keylor Navas no solo llegó con pasado en Real Madrid y PSG, sino con un currículum que pocos futbolistas en la Liga MX pueden presumir: tres Champions League, 162 partidos oficiales con el club blanco y una carrera marcada por noches grandes en Europa. A sus 39 años, todavía conserva jerarquía y liderazgo, algo que no se reemplaza fácil en el mercado. Por eso la directiva quiere cortar la novela cuanto antes: si tiene contrato, la idea es que se quede y compita.







