Salvador Cabañas volvió a contar lo que, según su propio testimonio, experimentó después del atentado que casi le cuesta la vida el 25 de enero de 2010. En una entrevista con el programa La Voz Detrás del Éxito, el exdelantero del América aseguró que durante el periodo en el que permaneció inconsciente sintió que llegó al cielo, entró a un jardín y vio a familiares fallecidos. “Conocí a Dios, conversé con él”, relató Cabañas, antes de revelar el mensaje que asegura haber recibido.
El paraguayo explicó que en aquella experiencia se encontró con Jesucristo y que el momento estuvo relacionado directamente con la herida que sufrió en la cabeza. “Me tocó la frente, donde me disparó el tipo”, contó, antes de añadir que después recibió una instrucción: regresar y ayudar a los más necesitados. Cabañas también aseguró que al recuperar la conciencia sintió que comenzó una nueva etapa de su vida. Sin embargo, detrás de ese relato quedó una emergencia médica que durante varios días mantuvo su futuro en duda.
El atentado ocurrió durante la madrugada del 25 de enero de 2010 en el Bar Bar, al sur de la Ciudad de México, cuando Cabañas todavía era una de las principales figuras del América y de Paraguay. El delantero recibió un disparo en la frente y fue trasladado de emergencia al hospital. El médico Ernesto Martínez explicó entonces que el proyectil quedó alojado en la parte posterior del cerebro y decidió no retirarlo porque una nueva intervención podía provocar un daño mayor. Esa decisión fue apenas el inicio de una recuperación complicada.
Salvador Cabañas estuvo una semana en coma tras el atentado
Años después, Cabañas explicó en una entrevista con Infobae que permaneció una semana en coma y que el disparo le dejó consecuencias permanentes. El exfutbolista aseguró que perdió parte de la visión del ojo izquierdo y que ese mismo lado de su cuerpo quedó más débil. Pese a esas secuelas, consiguió volver a jugar oficialmente en 2012 con el 12 de Octubre de Paraguay, algo que parecía muy lejano cuando los médicos todavía evaluaban el daño provocado por la bala. Pero hubo otra consecuencia deportiva que ya no pudo revertir.
El Mundial 2010 que Salvador Cabañas no pudo jugar con Paraguay
El ataque ocurrió pocos meses antes del Mundial de Sudáfrica 2010 y dejó a Paraguay sin uno de sus delanteros más importantes. Cabañas había sido una pieza del proceso de clasificación, pero no pudo integrar la lista para la Copa del Mundo. La Albirroja terminó realizando la mejor participación mundialista de su historia: avanzó como líder de su grupo, eliminó a Japón en octavos y cayó 1-0 frente a España en cuartos de final, con un gol de David Villa al minuto 83. Ese torneo quedó como el gran campeonato que Cabañas tuvo que mirar desde fuera.
Dieciséis años después del atentado, Cabañas volvió a poner palabras a aquella experiencia y aseguró que no guarda rencor contra Jorge Balderas Garza, identificado como el hombre que le disparó. Incluso dijo que lo perdonó y que actualmente interpreta lo ocurrido como el comienzo de una segunda vida. El relato sobre el jardín, Jesucristo y la misión de ayudar a otras personas pertenece a su experiencia personal y religiosa, no a un hecho comprobable externamente. Lo que sí quedó documentado fue que sobrevivió a una herida que cambió por completo su carrera.








