Sebastián “Loco” Abreu puede exponerse a una multa de entre 300 y 4,000 UMAs, aproximadamente 35,193 a 469,240 pesos y de uno a tres partidos de suspensión si la Comisión Disciplinaria considera que sus declaraciones incumplieron las reglas de respeto y prudencia en medios. El técnico de Xolos defendió públicamente el regreso del ascenso y descenso y cuestionó las consecuencias que puede generar un sistema sin riesgo deportivo para los clubes de Primera División.

Abreu explicó que competir sin riesgo de perder la categoría puede generar una “zona de confort” entre clubes y futbolistas. Su argumento fue que una institución puede construir un plantel con menor exigencia porque un mal torneo ya no tiene una consecuencia deportiva directa. También recordó que desapareció la presión económica que anteriormente acompañaba a los últimos lugares. El entrenador habló desde su experiencia en distintas ligas y terminó señalando uno de los efectos que, desde su perspectiva, está provocando el modelo mexicano.

El tema es especialmente sensible porque el Reglamento de Competencia 2026-27 estableció en su artículo 35 que los clubes de Liga MX no descenderán a Expansión y que los equipos de Expansión tampoco podrán subir. La movilidad entre ambas categorías estaba suspendida desde 2020, pero ahora el nuevo reglamento mantuvo el sistema cerrado. Además, cinco clubes llevaron nuevamente la disputa al Tribunal de Arbitraje Deportivo, por lo que las palabras de Abreu llegan cuando el conflicto todavía tiene otro frente abierto.

Los clubes que llevaron nuevamente el ascenso y descenso ante el TAS

Leones Negros, Atlético La Paz, Atlético Morelia, Cancún FC y Mineros de Zacatecas presentaron una nueva apelación contra la FMF y la Liga MX. El recurso busca modificar el escenario establecido para la temporada 2026-27, en la que ningún equipo puede subir o bajar deportivamente entre ambas categorías. El antecedente es importante porque el TAS ya había analizado previamente la suspensión aprobada en 2020. Mientras ese procedimiento continúa, las voces de futbolistas y entrenadores comenzaron a aumentar dentro del futbol mexicano.

Unai Bilbao respaldó a Roberto Galán

En la misma conferencia, Unai Bilbao respaldó a Roberto Galán, portero del Atlético Morelia que acudió al Senado para hablar sobre el ascenso y descenso. Galán aseguró que algunos jugadores tienen miedo de expresarse por posibles represalias laborales o económicas. Bilbao defendió su derecho a hablar y señaló que merece el mismo respeto que cualquier otro futbolista involucrado. Abreu se sumó desde el banquillo con un argumento deportivo: considera que eliminar las consecuencias por terminar abajo puede reducir la exigencia competitiva.

Por ahora, la Comisión Disciplinaria no ha anunciado un procedimiento contra Abreu por esas declaraciones. Su riesgo disciplinario aparecería únicamente si la autoridad determina que sus palabras violaron alguno de los apartados aplicables a declaraciones públicas. Mientras eso no suceda, el entrenador de Xolos continúa sin un castigo oficial. Lo que sí cambió es el alcance del debate: después de Galán y Bilbao, Abreu trasladó el reclamo desde los futbolistas de Expansión hasta el banquillo de un equipo de Primera División.