Tigres y Monterrey estarían atentos al Mundial 2026 y habrían reactivado el interés por una de las figuras de México: Luis Chávez. Mientras el Club América ya tendría al mediocampista en la mira para reforzar su zona media, los dos gigantes de Nuevo León no querrían quedarse atrás si el jugador decide dejar el fútbol ruso después de la Copa del Mundo. El nombre del volante vuelve a tomar fuerza porque combina experiencia internacional, golpeo de media distancia, jerarquía con el Tri y recorrido en partidos importantes. Por ahora no hay una operación cerrada, pero el mercado mexicano ya empieza a moverse alrededor de él.

Una pieza que todos quisieran en su mediocampo

El atractivo de Luis Chávez es claro: no ocupa plaza de extranjero, conoce perfectamente la Liga MX y tiene nivel de Selección. Para América, sería un refuerzo ideal por su experiencia y por la necesidad de sumar calidad en el medio campo; para Tigres, encajaría como un jugador capaz de renovar una zona donde siempre buscan jerarquía; y para Rayados, representaría un golpe de mercado con ADN competitivo. La clave estará en la decisión del futbolista, porque después de su etapa en Dinamo Moscú, el regreso a México podría convertirse en una opción real si el proyecto deportivo y económico lo convencen.

Su futuro ruso entra en evaluación

Luis Chávez tiene contrato con Dinamo Moscú y su paso por Rusia estuvo marcado por la intención de mantenerse en Europa, aunque también por un contexto complicado debido a la ausencia del fútbol ruso en competencias europeas. Reportes previos ya señalaban que equipos mexicanos como Tigres, Monterrey, América y Cruz Azul habían aparecido como interesados en repatriarlo. Además, el propio entorno del jugador no habría cerrado por completo la puerta a un regreso a la Liga MX, especialmente después de varios años fuera del país. En ese escenario, el Mundial puede funcionar como escaparate y como punto de decisión para su siguiente paso.

El Mundial puede subir el precio de la puja

El regreso de Luis Chávez al radar nacional se explica también por su presencia con México en el Mundial 2026. El mediocampista llegó como parte del grupo de Javier Aguirre, después de superar un periodo complicado por lesión y volver a competir con Dinamo Moscú. Su perfil sigue siendo atractivo porque tiene golpeo, experiencia en selección y un historial importante desde su etapa en Pachuca, donde ganó protagonismo antes de emigrar. Si Chávez firma una buena Copa del Mundo, el interés de América, Tigres y Rayados podría pasar de simple seguimiento a una pelea fuerte por uno de los mediocampistas mexicanos más codiciados del mercado.