México arrancó con el pie derecho su participación en el Mundial 2026 tras imponerse 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural disputado en el Estadio Azteca. Sin embargo, la fiesta dentro del escenario contrastó con lo ocurrido en el exterior, donde se registraron disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y elementos de seguridad durante el desarrollo del encuentro. Las imágenes de los incidentes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y se convirtieron en uno de los temas más comentados de la jornada.
La celebración futbolística quedó opacada por los incidentes
De acuerdo con diversos reportes, grupos de manifestantes protagonizaron choques con la policía en las inmediaciones del estadio mientras miles de aficionados seguían el compromiso entre mexicanos y sudafricanos. Los enfrentamientos incluyeron empujones, lanzamiento de objetos y operativos para dispersar a los involucrados. Aunque el partido se desarrolló con normalidad y comenzó según lo previsto, la situación generó preocupación en una jornada que debía estar marcada únicamente por el inicio de la Copa del Mundo.
México debutó con una victoria en el Mundial 2026
En lo deportivo, el conjunto dirigido por Javier Aguirre cumplió con las expectativas y sumó sus primeros tres puntos del torneo. Julián Quiñones marcó el primer gol de la Copa del Mundo, mientras que Raúl Jiménez amplió la ventaja en la segunda mitad para sellar el 2-0 definitivo. Sudáfrica terminó el encuentro con nueve jugadores tras sufrir dos expulsiones, mientras que César Montes también vio la tarjeta roja en los minutos finales.
El Azteca volvió a hacer historia en una Copa del Mundo
Más allá del resultado, el Estadio Azteca volvió a ocupar un lugar privilegiado en la historia del fútbol al convertirse en el primer escenario en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo. El recinto mexicano ya había sido sede de las aperturas de los Mundiales de 1970 y 1986, y ahora volvió a recibir el arranque del torneo en 2026. Su legado también incluye encuentros históricos protagonizados por Pelé y Diego Armando Maradona, consolidándose como uno de los estadios más emblemáticos del planeta.







