La Selección inglesa ya empezó a sufrir los estragos de la altura en la Ciudad de México, y la imagen de Harry Kane acercándose a tomar una bebida durante el entrenamiento encendió las alertas antes del duelo ante México. En el video también se observa a Jude Bellingham y otros jugadores buscando hidratarse constantemente, una señal de que Inglaterra todavía no está totalmente aclimatada al reto del Estadio Azteca.
Harry Kane mostró una señal que no pasó desapercibida
El capitán inglés apareció entrenando con sus compañeros, pero lo que más llamó la atención fue cómo se acercó a tomar bebida en plena práctica, al igual que otros jugadores del plantel. No es una escena menor: en una ciudad por encima de los 2,200 metros, la respiración, la recuperación y la hidratación se vuelven claves, y ahí México puede encontrar una primera ventaja.
Tuchel ya sabe que la altura no es un detalle cualquiera
Thomas Tuchel ha intentado bajar la presión, pero el propio entorno inglés reconoce que la altura cambia la preparación. Inglaterra entrenó en las instalaciones de Pumas, en la zona del Pedregal, y apenas tuvo pocos días para adaptarse después de su partido ante RD Congo. Por eso, aunque el discurso público sea de confianza, el desgaste físico ya forma parte de la previa.
México puede acelerar para castigar el cansancio inglés
Si México logra imponer ritmo, presión y posesiones largas, Inglaterra puede sufrir más con el paso de los minutos. Kane y Bellingham son figuras de élite, pero incluso ellos necesitan oxígeno, pausa y recuperación. El dato fuerte es que el partido puede no definirse solo por talento, sino por quién resista mejor el golpe invisible de la altura.







