David Faitelson lanzó duras críticas contra el supuesto doble discurso de Javier Aguirre previo al México vs Inglaterra, al señalar que la molestia del Vasco por el intento de cambio de horario también podía esconder otra lectura: México se quejaba por la alteración de su planificación, pero jugar al mediodía en el Estadio Azteca podía darle una ventaja física por la altura, el clima y las condiciones de la Ciudad de México. La previa ya no solo se juega en la cancha, también en el discurso.

Faitelson apunta contra la queja de Javier Aguirre

La crítica nace porque Aguirre mostró públicamente su inconformidad con la posibilidad de mover el partido, argumentando que eso modificaba comidas, descanso, activación, charla técnica y toda la preparación del Tri. Sin embargo, desde la lectura atribuida a Faitelson, esa molestia podía funcionar como una cortina de humo para no reconocer que un horario más pesado también podía incomodar mucho más a Inglaterra. Es decir, México podía protestar por la forma, pero al mismo tiempo saber que el fondo le podía convenir.

La altura del Azteca cambia toda la discusión

El debate toma fuerza porque no se trata de un estadio cualquiera. La Ciudad de México está por encima de los 2,000 metros de altura, y los reportes previos al partido ya habían marcado que Inglaterra tendría poco margen para adaptarse a esas condiciones. Además, medios internacionales señalaron que la FIFA estudió el cambio por clima, seguridad y también por el impacto televisivo en Reino Unido, mientras Thomas Tuchel reconoció que jugar en esas condiciones ponía a Inglaterra en una situación complicada. Por eso la crítica de Faitelson pega más fuerte: el horario podía ser problema logístico para México, pero también una trampa física para los ingleses.

México enfrenta a Inglaterra entre presión y sospecha

La consecuencia es que la previa quedó cargada de tensión, porque cada declaración empieza a leerse como estrategia. Si Aguirre exageró su molestia, habría protegido el vestidor y desviado la atención; si realmente le afectaba el cambio, entonces México defendía una planificación construida al detalle. El dato fuerte es que el México vs Inglaterra ya tiene una guerra psicológica antes del silbatazo inicial, y Faitelson puso el dedo en la llaga: el Tri podía quejarse del cambio, pero también sabía que el Azteca podía convertirse en su mejor aliado.