Corea del Sur se fue del Mundial antes de lo esperado, y ese golpe escaló más allá del despidó de su director técnico, ya que la situación escaló hasta el Congreso surcoreano. Sumando solo 3 puntos en el Grupo A, producto de una victoria 2-1 ante República Checa y derrotas 1-0 frente a México y Sudáfrica, la eliminación derivó en fuertes abucheos en el aeropuerto y amenazas de muerte que obligaron a Hong Myung-bo a refugiarse temporalmente en Estados Unidos.
El presidente de la federación de Corea del Sur fue el primero en pedir disculpas
El expresidente de la Korea Football Association (Asociación de Fútbol de Corea), quien renunció al cargo el 6 de julio tras trece años al frente de la federación, abrió la sesión con un mensaje de arrepentimiento: "Tras haber hecho todo lo posible por el desarrollo del fútbol coreano durante mi mandato, pido disculpas sinceramente por las controversias y el decepcionante resultado en la Copa del Mundo", expresó ante los legisladores. Los diputados también lo cuestionaron por un supuesto trato preferente hacia egresados de la Universidad de Corea, señalamiento que Chung rechazó, aunque no fue el único que aclaró dicha situación.
La autocrítica del último entrenador de Corea del Sur
Hong Myung-bo, extécnico de la selección asiatica. por su parte, asumió la responsabilidad deportiva por el pobre desempeño del equipo en el magno evento deportivo, pero se plantó ante las acusaciones de opacidad en su designación: "Cuando recibí la oferta, pensé que se habían seguido los procedimientos adecuados. Nunca busqué ningún trato especial ni beneficio personal", declaró ante la Asamblea Nacional. A diferencia de Chung, Hong no ofreció disculpas formales en esta comparecencia, aunque sí reconoció el corto paso de su equipo en la justa mundialista. Sin embargo, uno de los temas que más llamó la atención durante sus declaraciones fue una versión que el entrenador decidió aclarar de manera contundente.
Un salario millonario que Hong Myung-bo desmintió con firmeza
Uno de los momentos más tensos de la audiencia llegó cuando los legisladores le preguntaron por los rumores de un sueldo anual de 3,800 millones de wones, cerca de 2.64 millones de dólares. El extécnico rechazó categóricamente esa cifra, aunque no evitó las dudas de varios diputados sobre la transparencia con la que se manejó su llegada a la selección. Además de los cuestionamientos del salario del anterior entrenador los legisladores también mencionaron una investigación que busca revisar cómo se han tomado las decisiones dentro del organismo.
El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, con una auditoría en marcha
La comparecencia no ocurrió de manera aislada: coincidió con una investigación abierta por el gobierno surcoreano para revisar a fondo la gobernanza interna de la federación. Con esa auditoría todavía en curso, la KFA enfrenta ahora la presión de esclarecer no solo lo ocurrido en la cancha, sino también cómo se tomaron las decisiones que llevaron al equipo a una de las eliminaciones más cuestionadas en la historia reciente.







