Gilberto Mora descubrió su talento oculto con México gracias a un punto clave en el Mundial 2026: la libertad que le dio Javier Aguirre para moverse por la banda derecha. A diferencia del rol más rígido que suele tener en Xolos de Tijuana, el joven mexicano ha podido atacar espacios, trazar diagonales y aparecer con más naturalidad en zonas donde puede hacer daño.

Javier Aguirre encontró una versión más suelta de Mora

Con el Tri, Mora no se ve amarrado a una sola posición, sino con permiso para acelerar, recibir entre líneas y romper hacia el área cuando encuentra ventaja. Esa libertad ha potenciado su talento, porque le permite jugar de frente, asociarse rápido y tomar decisiones cerca del último tercio, justo donde su creatividad se vuelve más peligrosa para los rivales.

El Mundial confirmó que no es solo una promesa

El impacto de Gilberto Mora ya tiene datos que respaldan la sensación: debutó en el Mundial con 17 años y 240 días, convirtiéndose en el mexicano más joven en disputar una Copa del Mundo. Además, en su estreno ante Sudáfrica, completó 14 de 14 pases, una cifra que reflejó personalidad, calma y una madurez poco común para un futbolista de su edad.

México encontró una joya con presente inmediato

El crecimiento de Mora llega en un contexto ideal para México, que cerró la fase de grupos con 9 puntos, paso perfecto y sin recibir goles. El jugador de Club Tijuana tiene contrato hasta 2029 y un valor de mercado cercano a los 10 millones de euros, por lo que su explosión mundialista no solo ilusiona al Tri, también aumenta la atención internacional sobre una de las grandes revelaciones del torneo.