La Selección Mexicana celebró con su afición el triunfo por 2-0 sobre Ecuador y el pase a los octavos de final del Mundial. Sin embargo, una vez que terminó el encuentro, un detalle protagonizado por Guillermo Ochoa llamó la atención dentro del grupo. Mientras la mayoría de los jugadores agradecía el apoyo de los aficionados ubicados detrás de una de las porterías, donde estaban la mayoría de sus familias, el experimentado guardameta intervino para que el reconocimiento fuera mucho más amplio.

Ochoa les pidió dar la vuelta a todo el Estadio Azteca

Fue el propio Ochoa quien pidió a sus compañeros recorrer todo el estadio para agradecer a cada uno de los aficionados presentes. El histórico arquero consideró que el apoyo no había llegado únicamente desde un sector de las tribunas, por lo que invitó al plantel a dar una vuelta completa al inmueble, gesto que fue bien recibido por el resto del equipo y que terminó siendo ovacionado por los miles de mexicanos presentes en las gradas.

El emotivo abrazo con el Tala

El festejo entre Guillermo Ochoa y Raúl "Tala" Rangel llegó incluso antes del silbatazo final. Tras el segundo gol de Julián Quiñones, que prácticamente sentenció la clasificación de México, las cámaras captaron a ambos guardametas fundiéndose en un efusivo abrazo desde la banca. La escena reflejó la unión del grupo y la alegría compartida por un resultado que acercaba al Tricolor a los octavos de final del Mundial.

México sigue sin recibir gol y llegan a...

Además del buen ambiente que vive el equipo, los números también respaldan el trabajo de los guardametas mexicanos. En conjunto, Tala Rangel y Guillermo Ochoa acumulan 360 minutos sin recibir gol en la Copa del Mundo, una marca que ilusiona al Tricolor. El récord histórico pertenece al italiano Walter Zenga, quien logró 517 minutos invicto durante Italia 1990, una cifra que México buscará acercarse a superar conforme avance en el torneo.