México podría hacer historia en el Mundial 2026 gracias a un factor determinante, según Jorge Sánchez: el apoyo de la afición. El lateral aseguró que el recibimiento que la Selección Mexicana ha tenido en Ciudad de México y Guadalajara ha sido único, y que jugar con su gente le da al equipo una fuerza extra en esta Copa del Mundo. Para Sánchez, el Tri debe mantener los pies en la tierra e ir “paso a paso”, pero también reconoce que la conexión con los aficionados está empujando al grupo. Por eso, la localía no se vive solo como presión, sino como una ventaja emocional que puede marcar diferencia en el camino mundialista.

La afición se volvió un jugador más

Jorge Sánchez dejó claro que el plantel siente el respaldo en cada ciudad donde se presenta México. En su mensaje, el defensa destacó que el equipo sabía lo importante que era vencer a Corea del Sur para cerrar la siguiente ronda en casa, pero también insistió en que la ambición debe ir acompañada de calma. El futbolista reconoció que la gente siempre quiere ver una mejor versión del Tri, algo que los propios jugadores también se exigen internamente. Aun así, remarcó que el rival también cuenta y que lo más importante fue sacar los tres puntos en una noche complicada, impulsados por un recibimiento que calificó como especial.

México ya aseguró jugar en casa

El triunfo 1-0 de México ante Corea del Sur le dio al equipo de Javier Aguirre la clasificación a los dieciseisavos de final y el liderato del Grupo A. El gol de Luis Romo al minuto 50 permitió que el Tri llegara a seis puntos y quedara con la posibilidad de disputar la siguiente ronda en el Estadio Azteca. Esa ventaja aumenta el peso de lo dicho por Jorge Sánchez, porque México no solo avanzó, sino que mantendrá el respaldo de su público en un partido de eliminación directa. En un Mundial jugado en casa, ese ambiente puede convertirse en uno de los elementos más importantes para competir mejor.

El liderato alimenta la ilusión histórica

México no terminaba como líder de grupo en una Copa del Mundo desde 2002, por lo que este arranque en el Mundial 2026 ya tiene un valor especial. Javier Aguirre pidió no exagerar el logro y recordó que el verdadero éxito se medirá más adelante, pero también reconoció la importancia de conservar la ventaja de jugar ante su gente. El equipo todavía debe mejorar en funcionamiento, como aceptó Jorge Sánchez, pero la combinación de resultados, localía, unión interna y apoyo popular empieza a construir una ilusión real. Si el Tri quiere firmar su mejor Mundial, la afición puede ser el impulso que sostenga al grupo en los momentos difíciles.