Rafa Márquez encontró una explicación para defender una Fecha FIFA en la que México no ganó ninguno de sus cuatro partidos. Después de la derrota ante Chile, el entrenador reconoció: “Quizás el funcionamiento no fue el mejor, pero aún así le dimos oportunidad y minutos a todos”. Su discurso sonó como una justificación frente a los malos resultados: dos empates y dos derrotas. Para Rafa, el objetivo principal no estaba únicamente en ganar, sino en probar futbolistas antes de que comiencen los compromisos oficiales.
El problema es que el balance resulta difícil de esconder. México empató 1-1 contra Colombia y Perú, después fue goleado 3-0 por Estados Unidos y terminó la gira perdiendo 2-0 frente a Chile. En cuatro encuentros solamente consiguió dos goles y recibió siete. Márquez utilizó diferentes alineaciones, cambió porteros, modificó la defensa y le dio minutos a varios jóvenes, pero el equipo nunca terminó de encontrar regularidad. Ahí aparece la contradicción: hubo evaluación, aunque el funcionamiento dejó más preguntas que respuestas.
México utilizó los amistosos para hacer pruebas
La segunda explicación del entrenador fue todavía más directa: “Desde un principio se presupuestó para intentarlos ver y ese es el principal objetivo y hemos visto quién puede estar y quién no”. Márquez dejó claro que esta ventana estaba diseñada para ampliar su panorama antes de tomar decisiones importantes. Futbolistas como Hugo Camberos, Santiago Sandoval, Isaías Violante y Álex Padilla recibieron oportunidades dentro del nuevo proceso, por lo que el cuerpo técnico ahora cuenta con información que no tenía antes de comenzar la concentración.
Esa intención, sin embargo, no elimina las fallas mostradas. México sufrió para generar peligro, cometió errores importantes en la salida contra Estados Unidos y volvió a quedar expuesto defensivamente frente a Chile. El equipo también mostró poca contundencia durante casi toda la gira. Márquez puede sostener que los amistosos sirvieron como laboratorio, pero los resultados demuestran que todavía no encuentra una estructura confiable. Probar futbolistas era necesario; hacerlo sin conseguir una sola victoria inevitablemente convierte esa explicación en un argumento que tendrá fecha de caducidad.
Nations League será la prueba de fuego para Rafa Márquez
La siguiente etapa será completamente diferente. México enfrentará a Jamaica en noviembre por los cuartos de final de la Concacaf Nations League, y ahí ya no bastará con repartir minutos o evaluar alternativas. Será una serie oficial y una eliminación tendría consecuencias mucho mayores para un proceso que todavía no consigue ganar. La FMF mantiene el respaldo hacia Márquez, pero la Nations League aparece como la primera evaluación real de su trabajo.
Por eso, Rafa puede considerar cumplido parte del objetivo de esta Fecha FIFA si realmente consiguió identificar quién puede seguir dentro del proyecto. Lo que todavía no consiguió fue construir un equipo capaz de trasladar esas pruebas a resultados. Dos empates y dos derrotas dejan demasiado poco para celebrar. En noviembre cambiará completamente el escenario: ya no habrá amistosos para experimentar y cualquier error puede significar una eliminación. Ahí se sabrá si esta gira realmente sirvió como aprendizaje o terminó siendo únicamente una mala racha acompañada de explicaciones.







