Con el partido empatado 1-1 ante Perú, el planteamiento de Rafael Márquez ubicó a Álvaro Fidalgo como mediapunta por derecha, restándole presencia en el primer tiempo. El periodista Óscar Mendoza cuestionó la decisión en X y resumió el problema: “un rol que no termina de favorecerle”. La diferencia se hizo evidente sobre el cierre del primer tiempo, cuando Fidalgo empezó a moverse hacia la izquierda y desde ese sector participó en algunas de las mejores acciones mexicanas, dejando una duda táctica importante para Rafa.
México salió con muchos cambios respecto al empate contra Colombia y eso también modificó las responsabilidades del mediocampo. Denzell García y Obed Vargas tuvieron mayor presencia en la base, mientras Fidalgo debía recibir varios metros más adelante, cerca de Orbelín Pineda y Germán Berterame. El problema fue que esa ubicación lo alejó de la primera construcción, precisamente una de sus principales virtudes. Durante varios minutos participó menos de lo habitual y el Tri tuvo dificultades para encontrar pases limpios entre líneas, algo que empezó a corregirse cuando el exjugador del América decidió bajar y desplazarse.
La situación no significa que Fidalgo no pueda jugar como mediapunta. De hecho, con México ya había aparecido en posiciones avanzadas durante el Mundial 2026, pero su carrera muestra que puede influir mucho más cuando tiene libertad para organizar desde atrás. FBref registra que con la Selección también ha actuado como mediocentro y volante central, mientras su etapa en América estuvo marcada por recibir en zonas interiores y ordenar la circulación. Ese antecedente convierte lo sucedido contra Perú en una prueba interesante para Márquez, porque el jugador cambió claramente cuando encontró su sector favorito.
Álvaro Fidalgo encuentra más espacios cuando parte desde la izquierda
Ese detalle es justamente el que destacó Mendoza. Hacia el cierre de la primera mitad, Fidalgo comenzó a cargarse hacia el sector izquierdo y México logró juntar mejores secuencias de pases. No es una coincidencia con lo que mostró durante años en América: análisis de su etapa azulcrema lo describieron como un organizador capaz de bajar metros y escorarse a la izquierda para participar constantemente en la elaboración. Desde ahí puede recibir perfilado hacia dentro, acelerar con un pase vertical o cambiar la orientación. Utilizarlo demasiado alto y sobre la derecha reduce varias de esas ventajas.
Rafa Márquez sigue buscando el lugar ideal de Fidalgo
El experimento también responde al momento que atraviesa la Selección. Márquez apenas disputa su segundo partido como entrenador y ha utilizado estos amistosos para probar jugadores y funciones diferentes. Fidalgo, actualmente en el Real Betis, tampoco llega como un futbolista sin recorrido internacional: durante 2026 acumuló minutos con México como mediocentro, volante y mediapunta, e incluso marcó contra República Checa en el Mundial. La incógnita es dónde puede ofrecer más al nuevo Tri. El duelo ante Perú dejó una señal: cuanto más pudo acercarse a la izquierda y participar en la organización, más cómodo pareció sentirse.
Con el México-Perú todavía en juego y empatado 1-1, sería apresurado convertir una sola actuación en una sentencia definitiva. Sin embargo, el movimiento sí ofrece información útil para el cuerpo técnico. Fidalgo puede cumplir varias funciones, pero su capacidad para tocar muchos balones y dirigir ataques pierde impacto si permanece demasiado lejos de la zona de creación. Rafa todavía tiene margen para seguir probándolo, aunque el propio desarrollo del encuentro mostró una pista importante: colocarlo como interior izquierdo y darle libertad para organizar podría aprovechar mucho mejor las características que lo llevaron hasta la Selección Mexicana.








