César “Chino” Huerta será una de las sorpresas de Pumas para enfrentar al Atlas, pues se perfila para reaparecer tras quedar fuera ante León y Chivas por una contractura en la espalda baja. El atacante mexicano arrastra además meses de inactividad y Esteban Solari quiere llevar su regreso con cautela para evitar una recaída. Su posible vuelta representa una noticia importante para el ataque auriazul, pero el técnico todavía debe definir cuánto tiempo puede darle en su regreso.

Huerta viene de recuperarse de una pubalgia crónica que requirió dos cirugías, la última en marzo de 2026. “Estuve prácticamente parado cinco meses por la pubalgia, y aunque mi deseo era competir al máximo nivel, no es fácil recuperar el ritmo de competencia ordinario”, confesó Huerta a su regreso a México. Esa inactividad influyó en su ausencia del Mundial con México, por lo que Solari pretende primero devolverle ritmo competitivo antes de exigirle máxima intensidad. Y ese proceso también puede cambiar el once universitario.

El Chino Huerta tendrá minutos ante Atlas

El regreso de Huerta será gradual y dependerá de cómo responda físicamente durante los entrenamientos previos al partido. Solari ha insistido en que no quiere apresurar etapas después de tantos meses de inactividad. Pumas necesita su desequilibrio, especialmente porque su producción ofensiva no ha sido constante en el Apertura 2026. Huerta puede aportar velocidad, desborde y profundidad por la derecha, pero su regreso también obliga al técnico a mover piezas y resolver quién saldrá del once para darle espacio.

Solari contempla utilizar a Huerta por la banda derecha, posición que hasta ahora ha ocupado Uriel Antuna. El extremo venía apareciendo regularmente en la alineación, pero podría perder su lugar para permitir que el Chino recupere protagonismo. La intención es sumar desequilibrio individual y generar más opciones cerca del área rival. El cambio, sin embargo, no significa que Huerta tenga garantizados los 90 minutos, porque la prioridad seguirá siendo controlar sus cargas y comprobar cómo responde físicamente en competencia.

Antuna será el gran sacrificado

El posible regreso de Huerta también coincide con la necesidad de Pumas de elevar su peso ofensivo. El mexicano era uno de los principales generadores de desequilibrio antes de su lesión y ahora puede convertirse nuevamente en una pieza importante para Solari. El técnico tendrá que decidir cuántos minutos darle ante Atlas y cómo administrar la competencia con Antuna. Esa gestión será clave para que el atacante vuelva a jugar con continuidad y recupere progresivamente la confianza perdida durante su largo proceso de rehabilitación.

Por ahora, Huerta se perfila para reaparecer con Pumas ante Atlas por la Jornada 9 del torneo Apertura 2026 de la Liga MX, este sábado 19 de septiembre de 2026 a las 17:00 horas del centro de México en el Estadio Jalisco, aunque su participación dependerá de la valoración final del cuerpo técnico. El objetivo inmediato es sumar minutos sin arriesgar su recuperación y retomar progresivamente su nivel. Si responde bien, Solari recuperará una variante ofensiva importante y tendrá mayor profundidad por la banda derecha. La condición será clara: buena respuesta física y paciencia, porque el regreso del “Chino” solo puede convertirse en una solución si consigue mantenerse disponible.