Gabriel Milito reforzó sus argumentos para considerar a Chivas candidato al título tras vencer 1-0 a Monterrey en el Gigante de Acero, durante la Jornada 14 del Apertura 2026 donde cada vez se va viendo un equipo más completo. Roberto Alvarado marcó al minuto 9 y Raúl Rangel detuvo un penalti de Lucas Ocampos. Con este resultado, el Guadalajara llegó a 26 puntos y se colocó en el segundo lugar, fortaleciendo sus aspiraciones de llegar a la Liguilla entre los mejores equipos.
El desafío tiene un peso histórico: Chivas no gana la Liga MX desde el Clausura 2017, cuando conquistó su duodécimo campeonato bajo la dirección de Matías Almeyda tras superar a Tigres en la final. Han pasado más de nueve años desde aquella celebración. Milito busca terminar con esa sequía y considera fundamental contar con una plantilla capaz de sostener el rendimiento, superar las lesiones y ofrecer alternativas durante los partidos decisivos.
Milito necesita una plantilla completa
La victoria ante Rayados evidenció la importancia de conservar una base competitiva. Rangel fue decisivo bajo los tres palos y Alvarado volvió a marcar diferencias en ataque. En defensa, Diego Campillo y Daniel Aguirre estuvieron entre las piezas utilizadas por Milito, mientras Bryan González y Richard Ledezma aportaron alternativas por las bandas. Mantener la coordinación entre estos futbolistas será fundamental para afrontar una Liguilla en la que un error puede decidir una eliminatoria. La continuidad del once también permite consolidar automatismos sin modificar constantemente el esquema.
El mediocampo y el ataque ofrecen variantes, aunque las lesiones han limitado las opciones del entrenador. Omar Govea regresó a la convocatoria ante Monterrey después de superar un problema muscular, mientras Fernando González aporta recuperación y distribución. Alvarado, Santiago Sandoval, Efraín Álvarez y Hugo Camberos amplían las posibilidades ofensivas. Sin embargo, antes del encuentro todavía figuraban entre las ausencias Luis Romo, José Castillo, Brian Gutiérrez, Ángel Sepúlveda y Miguel Gómez. Recuperarlos permitiría a Milito administrar mejor las cargas y evitar que el equipo dependa siempre de los mismos titulares.
El antecedente de las bajas
Durante el Apertura 2025, el primer torneo de Milito con Chivas, las ausencias también condicionaron sus alineaciones. En septiembre de aquel año, el Guadalajara llegó a tener diez futbolistas fuera de la convocatoria para enfrentar al Puebla, entre lesionados y jugadores concentrados con la Selección Mexicana Sub-20. Entre los nombres reportados estaban Roberto Alvarado, Érick Gutiérrez, Alan Mozo, Daniel Aguirre y Javier Hernández. La situación obligó al cuerpo técnico a reorganizar sus opciones y evidenció las dificultades de competir cuando faltan varias piezas importantes.
Tras vencer a Rayados, Chivas afrontaba sus últimos tres partidos de fase regular ante Atlante, León y Cruz Azul, programados para el 31 de octubre, el 8 de noviembre y el 22 de noviembre. Con 26 puntos, necesitaba mantener su posición entre los primeros lugares y llegar a la Liguilla con la mayor cantidad posible de jugadores disponibles. Para Milito, la candidatura al título dependerá tanto del talento de sus titulares como de la respuesta de sus suplentes cuando llegue la hora decisiva.








