La victoria de Chivas por 1-0 ante Necaxa en el Estadio Akron tuvo un protagonista claro, y Gabriel Milito lo dijo sin rodeos: «El partido entró en un terreno peligroso, pero hoy necesitábamos la victoria. Apareció el Tala, un jugador muy destacado, apareció su jerarquía, apareció el Tala que todos conocemos». Raúl “Tala” Rangel respondió en la jugada más peligrosa del partido: rechazó un remate dentro del área y reaccionó de inmediato para negarles el rebote a los Rayos, una doble atajada que evitó el gol cuando el Guadalajara más lo necesitaba. Sin esa intervención, el desenlace pudo ser otro.
El tanto que dio los tres puntos llegó por el autogol de Agustín Oliveros al minuto 77, pero el partido se había complicado en la segunda mitad, cuando Necaxa tomó la iniciativa. Las atajadas de Rangel sostuvieron el 0-0 hasta que el marcador se inclinó. Para un equipo que arrastraba cuatro partidos sin ganar, cada balón detenido valía casi tanto como un gol. Lo que pasó después de esa doble intervención explica por qué Milito habló de jerarquía.
Los números de Raúl Rangel
Las estadísticas respaldan el reconocimiento del técnico. De acuerdo con FBref, en el Apertura 2026 el portero había disputado 11 partidos de Liga MX, recibido 10 goles y enfrentado 44 remates a puerta, con 77.3 % de atajadas y un promedio de 0.91 goles recibidos por partido. Son cifras de un guardameta constante, que interviene con frecuencia y casi siempre responde. El dato más llamativo está en su historial reciente, y es el que más pesa en la lucha por la titularidad.
Rangel ya había dejado la portería en cero en las victorias 3-0 sobre Atlético de San Luis y Pumas, y ante Necaxa sumó otro ejemplo de su capacidad para responder cuando el rival encuentra espacios. Su actuación importa también fuera del Guadalajara, porque la regularidad bajo presión es lo que más cuenta para competir por un lugar en la Selección Mexicana. Para Milito, contar con un arquero que sostenga al equipo en esos escenarios es una garantía, y para Rangel, la oportunidad de respaldar con hechos la confianza que le tiene el cuerpo técnico. Queda por ver si podrá sostener ese nivel cuando el rival sea más exigente.
Chivas de Milito frente a Monterrey
Antes de vencer a Necaxa, el Guadalajara había empatado 1-1 contra Atlas y 1-1 frente a Tigres, parte de una secuencia que aumentó la presión sobre el entrenador. El triunfo cortó la mala racha, aunque dejó un aspecto por mejorar: Chivas necesitó a su portero y un autogol en lugar de resolver con una anotación propia. El alivio es real, pero también lo es la advertencia de que el equipo debe ser más contundente y controlar mejor los momentos en que el rival toma el mando. La Liguilla se acerca y los puntos ya no sobran.
Con los tres puntos, Chivas llegó a 23 unidades y quedó provisionalmente en el segundo lugar del Apertura 2026, con cuatro partidos por disputar en la fase regular. Su próximo compromiso será ante Monterrey el sábado 24 de octubre, a las 19:00 horas (tiempo del centro de México), en el Estadio BBVA, por la Jornada 14. Después recibirá a Atlante el 31 de octubre en el Akron y visitará a León el 8 de noviembre. Ese duelo en el BBVA dirá si el Guadalajara está listo para pelear arriba o si la racha apenas se interrumpió.








