Gabriel Milito revolucionó a Chivas con el respaldo de Alejandro Manzo y Javier Mier, en un proceso que también implicó desprenderse de futbolistas que dejaron de encajar en el proyecto. El periodista Víctor “El Niño” aseguró en X que “limpiaron el vestidor de las Chivas” y otorgó gran parte del mérito a Manzo y Mier por respaldar decisiones fuertes. La depuración no ocurrió en una sola ventana ni todos los casos pertenecen directamente a Milito, pero el cambio de rumbo sí coincidió con su llegada. Y algunos nombres ayudan a dimensionar hasta dónde llegó esa transformación.
En su análisis, Víctor mencionó a Alexis Vega, Fernando “Nene” Beltrán y Alan Mozo como ejemplos de jugadores que, bajo su opinión, no aportaban lo suficiente al entorno rojiblanco. En el caso de Vega, su salida ocurrió en enero de 2024, antes de Milito; Beltrán fue vendido al León en junio de 2025, cuando comenzaba el nuevo ciclo, y Mozo sí quedó fuera de los planes del argentino antes de marcharse al Pachuca. La reconstrucción, por tanto, mezcló decisiones anteriores con otras directamente vinculadas al nuevo proyecto.
La fuerte limpia que acompañó el proyecto de Gabriel Milito
Milito llegó al Guadalajara en mayo de 2025, respaldado por una estructura deportiva en la que Javier Mier asumió un papel central y Alejandro Manzo participó en las principales decisiones. Con el paso de los mercados también salieron futbolistas como Alan Mozo, Javier “Chicharito” Hernández, Isaác Brizuela, Cade Cowell y Raúl Martínez. Mozo, por ejemplo, no realizó la pretemporada del Clausura 2026 y terminó cedido al Pachuca por un año. Pero Chivas no solamente abrió la puerta de salida: también cambió el perfil de quienes entraron.
En esta etapa llegaron Efraín Álvarez, Richard Ledezma, Bryan González y Diego Campillo, mientras posteriormente se incorporaron piezas como Brian Gutiérrez y Ángel Sepúlveda. Víctor también retomó un mensaje atribuido a Matías Almeyda sobre jugadores que pasaron de no tener “para unos zapatos” a quejarse por viajar en chárter, utilizándolo para cuestionar ciertas actitudes. Esa frase funciona como crítica al entorno, pero son los resultados los que permiten medir de manera más objetiva cuánto cambió Chivas. Y ahí Milito ya tiene argumentos importantes.
Los resultados respaldan el trabajo de Gabriel Milito
Milito llevó al Guadalajara hasta las semifinales del Clausura 2026, instancia en la que terminó eliminado por Cruz Azul. En el actual Apertura, Chivas también se instaló rápidamente en la pelea alta: después de siete jornadas suma 14 puntos, cuatro victorias, dos empates y una sola derrota. El Rebaño además llegó a seis partidos consecutivos sin perder después de golear 3-0 al Atlético de San Luis. El contraste es fuerte respecto al equipo que recibió el argentino poco más de un año atrás.
Antes de su llegada, Guadalajara había terminado el Clausura 2025 en el puesto 11 con 21 puntos, sin alcanzar siquiera el Play-In. Ahora existe una base distinta, mayor competencia por los puestos y una directiva que públicamente ha mantenido su respaldo al entrenador. Todavía falta el paso más importante: convertir esa evolución en un campeonato. Si Chivas mantiene su lugar entre los protagonistas, la conversación dejará de centrarse únicamente en la “limpia” del vestidor y comenzará a preguntarse si esta revolución finalmente puede entregar la estrella 13.







