Rafael Márquez presentó un once novedoso para enfrentar a Estados Unidos, con varios futbolistas relacionados con Chivas y Santiago Sandoval como una de las principales novedades. La potencia física de Santiago Giménez inclinó la balanza sobre Armando González para encabezar el ataque tricolor ante Estados Unidos. Raúl Rangel estará en el arco, mientras Johan Vásquez, Diego Campillo, Israel Reyes y Jesús Gallardo formarán la defensa. En el mediocampo aparecerán Erik Lira, Luis Romo y Sandoval, mientras Roberto Alvarado, Orbelín Pineda y Santiago Giménez completarán el ataque. La ausencia más llamativa será la de Armando González, quien comenzará en la banca, esto debido a que Giménez tiene mayor fuerza física que la Hormiga.
La alineación responde en buena medida a las bajas que sufrió México durante la concentración. Hirving Lozano quedó fuera por una lesión muscular y Gilberto Mora no será arriesgado debido a la molestia en uno de sus tobillos. Márquez tuvo que reconstruir la zona ofensiva y encontró en Sandoval una alternativa para cubrir el espacio de Mora. Además, decidió colocar a Orbelín Pineda en lugar del Chucky, buscando un futbolista con mayor experiencia para acompañar a Alvarado y Giménez.
González no convenció a Rafa Márquez
La decisión más llamativa está en el centro del ataque. Armando González venía siendo considerado como una de las alternativas importantes para esta Fecha FIFA, pero Márquez se inclinó por Santiago Giménez. La necesidad de mayor choque y presencia en el área rival determinó la suplencia de la 'Hormiga' González. La explicación está relacionada con las condiciones del partido: ante Estados Unidos se espera un encuentro físico y de mucho contacto, por lo que el técnico habría considerado que Giménez estaba mejor preparado para asumir esa exigencia desde el inicio.
La elección también le permite a Márquez mantener una referencia ofensiva con experiencia internacional y darle a Orbelín una función más cercana al área. González tendrá que esperar su oportunidad desde el banco, aunque el escenario podría cambiar durante el partido. Si México necesita mayor movilidad o una variante en los últimos metros, la Hormiga aparece como una de las cartas que el entrenador todavía puede utilizar.
Dos contenciones y una apuesta por Chivas
Otro movimiento importante está en el mediocampo. Luis Chávez comenzará como suplente porque Márquez decidió utilizar dos contenciones fijos con Luis Romo y Erik Lira. El esquema azteca prioriza la solidez defensiva mediante un doble pivote que buscará neutralizar la intensidad del rival. La apuesta busca darle mayor equilibrio a México frente a un rival que puede exigir recorridos largos y duelos físicos, mientras Sandoval tendrá más libertad para participar en la construcción y conectar con los tres jugadores ofensivos.
El resultado es un once diferente al que se podía imaginar antes de las bajas, pero con una lógica clara detrás de cada movimiento. Márquez mezcló experiencia con juventud, aprovechó el conocimiento entre varios futbolistas vinculados a Chivas y dejó a la Hormiga como una alternativa para el segundo tiempo. La prueba ante Estados Unidos servirá, sobre todo, para comprobar si estas modificaciones consiguen mantener el peso ofensivo del Tricolor pese a las ausencias.







