América y Barcelona comparten una sequía internacional de más de diez años, aunque llegaron a ella por caminos muy distintos. Las Águilas ganaron por última vez en abril de 2016, cuando vencieron a Tigres 4-1 en el global de la Liga de Campeones de Concacaf. El Barça cerró 2015 conquistando el Mundial de Clubes. Desde entonces, América ha sufrido eliminaciones en fases decisivas y cambios profundos en el futbol mexicano, mientras Barcelona quedó marcado por una crisis económica, fichajes millonarios sin el impacto esperado y la salida de Lionel Messi. Ambos siguieron ganando títulos locales, pero ninguno volvió a levantar una copa internacional. El siguiente punto está en entender por qué el camino del América cambió tanto después de 2016.

América no gana un título internacional desde 2016

En 2017 los clubes de Liga MX dejaron la Copa Libertadores por problemas de calendario; en 2020 la pandemia golpeó económicamente al torneo, provocó la cancelación del Clausura y coincidió con la suspensión del ascenso y descenso. Después, la Liga MX reforzó su relación con la MLS mediante la Leagues Cup y, rumbo al Mundial 2026, impulsó cambios en extranjeros, minutos para jóvenes y preparación de la Selección. También creció la competencia estadounidense: Seattle Sounders rompió en 2022 una racha de 16 años de campeones mexicanos en Concacaf. América siguió dominando en México, pero el escenario internacional comenzó a exigir respuestas diferentes. Y esas respuestas no llegaron en los partidos que definían títulos.

Las Águilas siguieron compitiendo, pero fallaron en momentos clave. Después de su séptima Concacaf, perdieron la final de 2021 ante Monterrey, cayeron frente a Cruz Azul en 2025, fueron eliminadas por Nashville en 2026 y Rayados volvió a frenarlas en la Leagues Cup. Ese contraste alimenta la crítica de que América domina en casa, pero no logra trasladar ese peso al plano internacional. Aun así, su problema no fue comparable con el del Barcelona, porque en España la sequía estuvo acompañada por una crisis financiera que terminó alterando todo el proyecto deportivo.

La crisis económica que golpeó al Barcelona

Barcelona pasó de dominar Europa en 2015 con Messi, Suárez y Neymar a sufrir con una estructura económica muy rota. Neymar salió al PSG por 222 millones de euros y el club reinvirtió enormes cantidades por Ousmane Dembélé, que costó 105 millones más variables, Philippe Coutinho rondó los 160 millones y Antoine Griezmann llegó por 120 millones. Ninguno devolvió al Barça a la cima europea. En 2021, Joan Laporta reveló una deuda de 1,350 millones de euros y una masa salarial superior al 100% de los ingresos. La crisis ya no solo afectaba los fichajes, terminó alcanzando al futbolista más importante de su historia.

Barcelona anunció en agosto de 2021 que Messi no podía continuar por “obstáculos económicos y estructurales” relacionados con las reglas de inscripción de LaLiga. Laporta explicó que renovarlo habría llevado los salarios cerca del 110% de los ingresos. Sin Messi, el Barça volvió a ganar títulos españoles, pero Europa siguió siendo la barrera: alcanzó semifinales de Champions en 2025 y en 2026 fue eliminado por Atlético de Madrid en cuartos, con global de 3-2. América conserva siete coronas de Concacaf, mientras Barcelona mantiene cinco Champions y tres Mundiales de Clubes. Dos gigantes siguieron ganando en casa, pero sus últimas celebraciones internacionales continúan detenidas en 2016 y 2015.