Luis Chávez volvió a quedarse fuera. Este sábado, en el Dinamo de Moscú contra el Ajmat por la jornada 13 de la Liga Premier de Rusia, el mexicano no apareció ni en el once ni entre los diez suplentes que publicó el propio club en su sitio oficial. Son seis partidos oficiales seguidos sin ser convocado desde que regresó de la Selección, y en Coapa nadie lo pierde de vista: el América ya avisó que en diciembre va otra vez por un mediocampista y que Chávez fue el primero de su lista en verano.
La historia tiene dos lados que casi nunca se cuentan juntos. En Moscú, un volante de 30 años que lleva mes y medio sin pisar una cancha. En la Ciudad de México, un club líder que admite que le quedó un hueco en el medio y que se encamina a liberar la nómina de Raphael Veiga.
Seis convocatorias seguidas sin su nombre
El último partido oficial de Chávez con el Dinamo fue el 17 de septiembre, en el 0-3 sobre el Rostov, donde jugó 69 minutos. Ese dato lo registraron FOX Sports y MARCA MX, y desde entonces van 44 días. Luego se fue con Rafa Márquez a la larga Fecha FIFA de septiembre y octubre: fue titular 63 minutos en el 1-1 ante Colombia y jugó el segundo tiempo contra Estados Unidos.
Al volver a Rusia empezó la ausencia. Se perdió al Rubin Kazán y al Ajmat en Copa, al CSKA en liga, al Akron Tolyatti, al Krasnodar en Copa y ahora al Ajmat en el VTB Arena. Las cuentas cuadran con lo que fueron publicando FOX Sports (tres partidos al 18 de octubre), Excélsior (cuatro al 24) y MARCA MX (cinco al 27). Hoy es el sexto.
La explicación oficial siguen siendo unas molestias musculares. Sandro Schwarz, técnico del Dinamo, las describió al principio como algo menor, pero el club no ha emitido un parte médico y la recuperación ya se alargó más de lo previsto. Mientras, el Dinamo pelea la parte alta de la tabla rusa sin él. Eso también cuenta en una negociación: un club que compite arriba sin su mexicano no tiene prisa por venderlo, pero tampoco necesita malbaratarlo.
El costo inmediato ya lo está pagando con la Selección. MARCA MX publicó el 28 de octubre que Márquez no lo tomaría en cuenta para los cuartos de final de la Nations League ante Jamaica (14 y 17 de noviembre) por su falta de actividad. La lista oficial todavía no sale, así que es reporte, no confirmación.
El "8" que el América no pudo cerrar en verano
Lo que mantiene vivo el tema es que Santiago Baños no lo esconde. En entrevista con TUDN, recogida por FOX Sports, el presidente deportivo azulcrema fue directo:
"(Buscaremos) un volante, un 8, nos quedamos cortos en la contratación en la última ventana. Desafortunadamente. Se presentó la oportunidad de Chávez y la oportunidad de Deossa, no pudimos cerrar a ninguno por diferentes factores. Ahora trataremos, si no son ellos dos, alguien más que pueda llegar a llenar ese hueco para estar completos".
No es la primera vez que lo dice. En la presentación de refuerzos de septiembre contó a AS México que "con Chávez teníamos todo arreglado" y que la operación se cayó un día antes del cierre del mercado. El nudo no fue el jugador, que estaba dispuesto a volver, sino el dinero: por las restricciones a los clubes rusos, el América no podía transferirle directamente al Dinamo. Ofreció pagar a través de un fondo inglés o que Chávez rescindiera y luego cobrarle al jugador. El Dinamo rechazó las dos fórmulas.
Nación Fútbol publicó entonces que la operación rondaba entre 7 y 7.5 millones de dólares y que el América contemplaba un salario cercano a los dos millones de dólares por temporada, solo por debajo de Henry Martín. También que el interés venía de Guillermo Almada, que pidió un mediocampista con jerarquía desde que llegó. Transfermarkt valúa hoy a Chávez en 6 millones de euros, una cifra que no se actualiza desde mayo y que no considera las semanas que lleva parado.
La nómina que deja Veiga y la cuenta de enero
Aquí está el cruce que nadie ha hecho. En la misma entrevista, Baños prácticamente despidió a Raphael Veiga: "Es complicado el tema de la compra porque no es un jugador barato, en la nómina también nos pega mucho". El brasileño se operó el hombro izquierdo en Sao Paulo, se recupera con el Palmeiras y, según ge, el América tiene hasta diciembre para decidir una opción de compra de unos 6.5 millones de dólares que nadie en Coapa parece dispuesto a pagar. En Brasil hasta cuentan que Veiga dejó una carta doblada en su casillero de la Academia de Futebol para abrirla cuando regrese. Lleva 35 partidos con el América, cinco goles y ocho asistencias.
Si Veiga se va, se libera justo ese espacio en la nómina que Baños dice que le pesa, y la posición que el directivo quiere reforzar es la que Chávez ocupa. Las piezas embonan. Lo que no embona tan fácil es el calendario del contrato.
Según Transfermarkt, Chávez tiene contrato con el Dinamo hasta el 30 de junio de 2027, con un año de opción a favor del club. El reglamento de transferencias de la FIFA permite que un jugador firme con otro equipo cuando a su contrato le quedan seis meses o menos. Eso pasaría el 1 de enero, pero con dos letras chiquitas. La primera: un precontrato así solo lo llevaría al América para el Apertura 2027, no para el Clausura que arranca en enero. La segunda: si el Dinamo ejerce su año de opción, el reloj se mueve. Para tenerlo en diciembre, Coapa tendría que volver a negociar con el club ruso y resolver el mismo problema de pago que tumbó todo en septiembre.
Así que la lesión no lo acerca automáticamente al Nido. Lo que sí hace es bajarle el precio de reventa a un jugador de 30 años que no compite desde septiembre, y eso, en una mesa donde el América ya dijo que le pareció caro lo de Deossa, puede cambiar el tono de la llamada.
Esta noche el América recibe al Toluca en el Banorte con el liderato en juego y con el hueco en el medio que su propia directiva reconoce. En La Noria pasaron por algo parecido con la novela de Erik Lira y el Valencia: cuando el pago se complica, el mercado se arrastra. Para Chávez, el primer paso no está en Coapa ni en Moscú, sino en la enfermería: volver a una convocatoria antes de que cierre el año. Sin minutos, el segundo intento del América puede quedarse otra vez en intento.








