Pumas podría buscar un nuevo entrenador si los resultados no mejoran con Esteban Solari, y dos nombres aparecen como alternativas: Robert Dante Siboldi y André Jardine. La diferencia económica sería clave: el uruguayo cobraría cerca de 1.5 millones de dólares por temporada, unos 27 millones de pesos, mientras que el brasileño rondaría los 2.5 millones de dólares anuales o más, unos 45 millones, según estimaciones salariales. Los dos tienen palmarés, pero el costo cambia por completo el presupuesto para refuerzos. Y la presión sobre el equipo universitario ya es evidente.
Pumas llegó a 12 puntos tras las primeras jornadas del Apertura 2026, pero con dificultades para encontrar regularidad y con problemas defensivos que preocupan. Si no logra consolidarse, la directiva podría evaluar un cambio para el cierre del torneo o empezar a preparar desde ahora el Clausura 2027. La pregunta es cuál de los dos sería la mejor opción.
Siboldi, la opción más accesible
Robert Dante Siboldi aparece como una opción atractiva por su experiencia en el futbol mexicano y por su costo. Dirigió a Santos Laguna, Veracruz, Cruz Azul, Tijuana, Tigres y Mazatlán, y conoce la presión de trabajar con planteles que necesitan resultados inmediatos. Su carta fuerte son los títulos de Liga MX que ganó con Santos en el Clausura 2018 y con Tigres en el Clausura 2023. Con un salario estimado de 1.5 millones de dólares, le dejaría a Pumas más margen para reforzar la plantilla. Y eso cambiaría las prioridades del equipo.
Con Siboldi, el club podría apostar por varios refuerzos: un defensa central con experiencia, un mediocampista de recuperación y un extremo con desequilibrio, perfiles clave para darle equilibrio al equipo. No se trataría solo de cambiar al técnico, sino de construir un plantel que compita con más consistencia y evite que los errores defensivos condicionen los partidos. Falta ver si la directiva prefiere ahorrar o apostar fuerte.
Jardine tiene más títulos y más costo
André Jardine ofrece un currículum importante: ganó la medalla de oro con Brasil en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y construyó una etapa exitosa en el América, con tres títulos de Liga MX y otros trofeos. Su experiencia en el futbol mexicano y su capacidad para gestionar planteles con aspiraciones de campeonato lo vuelven un candidato atractivo. Sus 2.5 millones de dólares por temporada son una referencia de su salario anterior, y su contratación podría consumir una parte importante del presupuesto del primer equipo. Y el mercado también juega un papel.
Entre los refuerzos mencionados para el Clausura 2027 aparecen Emiliano Clavijo, mediocampista ecuatoriano de Universidad Católica, y el posible regreso de Jordan Carrillo en préstamo desde Chivas. La prioridad también pasaría por un delantero que aumente la producción goleadora y un defensa central que dé seguridad, sobre todo tras la salida de Guillermo Martínez. Si Pumas elige a Siboldi, el ahorro podría facilitar varias llegadas; si apuesta por Jardine, tendría que concentrar la inversión en menos incorporaciones, pero de mayor impacto inmediato. La directiva tiene la última palabra y el tiempo corre.







