A Rayados no solo le preocupa la tabla general. Tras la Jornada 15, el Monterrey de Matías Almeyda es el último de los 18 clubes en la Regla de Menores: suma 904 de los 1,170 minutos obligatorios y le faltan 266, según el corte publicado por TV Azteca. Si no los completa al cierre de la fase regular, se expone a perder tres puntos en la mesa.
Y tres puntos, hoy, son la Liguilla. La Pandilla amaneció este lunes en el noveno lugar con 21 unidades, a una del Santos, que es octavo.
Del 196 al 904: la cuenta que se fue dejando para el final
El problema no es nuevo. A mediados de septiembre, después de siete partidos, Rayados apenas llevaba 196 minutos de menores, como contó ABC Noticias. Tras la Jornada 11 eran 469, de acuerdo con Posta Deportes. Al corte de la 14 ya eran 741, y tras el 3-3 con Xolos, 904.
Ahí hay un dato que juega a favor del Pelado: solo en el partido del sábado contra Tijuana, Rayados sumó 163 minutos (la diferencia entre los cortes de la Jornada 14 y la 15). Con ese ritmo, le bastarían dos partidos para cumplir. El reglamento solo cuenta un máximo de 225 minutos por jornada, así que margen matemático hay de sobra.
El detalle es que a nadie le sobra nada. Nueve equipos ya cumplieron, entre ellos América, Chivas y Pumas. Cruz Azul debe 104 minutos y Tigres, ya eliminado, 234. El Monterrey es el que más debe de toda la liga.
"No es un club de amigos"
Almeyda ha sido muy claro sobre cómo ve el tema. En septiembre, en conferencia en El Barrial, dijo que no iba a alinear a un juvenil nada más para cumplir con el reglamento:
"Es un tema que tenemos que resolver, estamos a tiempo todavía y actuaremos por consecuencia, pero más que nada también por convicción. Si no puse antes, porque creía que no era el momento y, en definitiva, no es un club de amigos".
— Matías Almeyda, DT de Rayados, en declaraciones recogidas por ABC Noticias
Y remató con una frase que hoy pesa más que entonces: "Si el tema es ponerlo porque perdés tres puntos, ahí entra una complicación a nivel institucional". Bueno, ya llegamos a ese punto. Ya no es una cuestión de convicción: es de calendario.
Las tres visitas donde tiene que cumplir
A diferencia de casi todos, Rayados tiene un partido más por delante. Le quedan Toluca en el Nemesio Diez (7 de noviembre), el pendiente de la Jornada 7 ante Querétaro en La Corregidora (14 de noviembre) y Pumas en CU (21 de noviembre). Los tres, de visita, como ya contamos en la cuenta de Almeyda para meterse a la Liguilla.
Repartidos en tres juegos, los 266 minutos salen a unos 89 por partido. Suena manejable. Pero hay que verlo con los ojos del vestidor: ir a la altura de Toluca o a un duelo directo con Gallos, que también pelea el boleto, obligado a meter a dos o tres chamacos de inicio, no es lo mismo que hacerlo con la clasificación en la bolsa.
César Garza, Fimbres y Ruffin: las cartas
El que más ha cargado con la cuota es César Garza. El mediocampista regiomontano, mundialista Sub-20, se ganó la titularidad y sumaba 471 minutos a finales de octubre, según Récord. Detrás vienen Iker Fimbres, que con Domènec Torrent y Nicolás Sánchez tenía más protagonismo, y Paxon Ruffin, el mexicoamericano de 16 años que debutó en la Jornada 12 contra Pachuca.
Omar Gálvez, Aldo Patricio de Nigris y Cristian Reyes también han sumado, aunque con pocos minutos. Es decir, la regla en Monterrey depende casi de un solo nombre. Si Garza se lesiona o se carga de tarjetas, la cuenta se complica de verdad.
Lo que está en juego en la tabla
En el otro lado de la ciudad, la deuda de Tigres ya no le quita el sueño a nadie en la cancha: el equipo está fuera y su directiva discute quién será el próximo DT mientras alista al menos cuatro salidas. Para Rayados, en cambio, cada minuto de un juvenil vale lo mismo que un gol.
Mi lectura
Lo de Almeyda tiene lógica: un técnico no debería alinear por decreto. Pero el Monterrey dejó pasar dos meses y medio con cuentagotas, y ahora el reglamento lo obliga a hacer en tres partidos lo que no hizo en catorce. El sábado ante Xolos mostró que sí se puede sumar rápido; el reto es hacerlo sin regalar otro empate como el de la chilena de Ocampos.
Y ojo, que mientras tanto la directiva ya arma el invierno: Rayados va por Gastón Ávila. De poco servirá un refuerzo de ese calibre si el torneo se pierde en un escritorio.








