Víctor Velázquez parece tener actualmente una prioridad mucho más avanzada que el nuevo estadio de Cruz Azul: la recuperación y modernización de la planta cementera de Tula. La Cooperativa anunció una inversión total de 6,500 millones de pesos en Hidalgo, con proyectos que ya están en ejecución y que buscan recuperar una instalación histórica que permaneció sin operar desde 2021. Mientras tanto, el estadio propio del primer equipo sigue sin terreno definitivamente anunciado, pese a que Velázquez ha insistido en que pretende construirlo antes de terminar su gestión. Para la afición resulta inevitable hacer la comparación, porque el dinero ya empezó a moverse en Tula y la nueva casa de La Máquina todavía permanece principalmente como una promesa.
Cruz Azul invertirá 6,500 millones de pesos en Hidalgo
Las cifras muestran por qué la atención institucional está concentrada en la cementera. De los 6,500 millones, más de 1,800 millones están destinados a renovar y reacondicionar la planta de Tula, mientras aproximadamente 3,700 millones corresponden a una nueva línea de producción que ya registra un avance del 85 por ciento. Otros mil millones serán utilizados para modernizar el Hospital Cruz Azul. El objetivo es alcanzar una producción de hasta tres millones de toneladas de cemento al año y generar alrededor de 14,200 empleos directos e indirectos.
El histórico 10 de Diciembre también vuelve a tener protagonismo
La recuperación de Hidalgo tiene además un componente futbolístico. El antiguo Estadio 10 de Diciembre, ahora denominado Estadio Refundación, volverá a recibir actividad profesional con Cruz Azul Hidalgo, proyecto que regresará dentro de la estructura deportiva de la institución. Velázquez destacó que la intención es recuperar espacios de convivencia y fortalecer nuevamente el vínculo del club con la comunidad donde comenzó la historia de la Cooperativa. Esto explica por qué algunos aficionados podían ilusionarse con que los recientes anuncios estuvieran relacionados con una nueva casa para el primer equipo o con una transformación todavía mayor del inmueble histórico.
El nuevo estadio de Cruz Azul todavía no tiene terreno definitivo
El contraste aparece cuando se revisa la situación del estadio para el primer equipo. Apenas el 26 de agosto, diferentes reportes señalaron que el proyecto continúa sin una sede completamente definida. Víctor Velázquez reconoció que anteriormente estuvieron cerca de llevarlo al Estado de México, pero aquella posibilidad quedó atrás y actualmente se buscan alternativas principalmente dentro de la zona metropolitana de la Ciudad de México, sin que exista todavía un anuncio oficial del terreno elegido. El presidente sí aseguró semanas atrás que espera entregar el inmueble antes de que termine su gestión, hacia el final de esta década, pero todavía falta el paso más básico para comenzar una construcción de semejante magnitud.
La gran deuda de Víctor Velázquez continúa siendo la casa propia
Esto no significa que Velázquez haya abandonado el nuevo estadio. De hecho, él mismo lo ha señalado como uno de los grandes objetivos que quiere dejar antes de finalizar su administración. Pero la realidad actual permite entender la impaciencia de los aficionados: Cruz Azul continúa cambiando de inmueble para disputar sus partidos como local, mientras la Cooperativa acaba de colocar miles de millones de pesos en proyectos concretos para recuperar su estructura industrial en Hidalgo. Desde la lógica empresarial, reactivar una planta histórica capaz de producir millones de toneladas de cemento tiene enorme importancia; desde la mirada del aficionado, en cambio, la pregunta es inevitable.







