El entrenador de Egipto, Hossam Hassan, luego del tercer gol de la selección de Argentina ante sus dirigidos, extendió los brazos y formó una X en señal de rechazo a lo que sucedía en la cancha. Aunque se hablaba de que el gesto parecía una señal de robo, lo que Hassan realmente estaba reclamando es un acto en contra del racismo, esto por comentarios y gestos que habrían hecho los jugadores argentinos durante el compromiso. A nivel internacional, dicha X con los brazos tiene algunas connotaciones, pero FIFA tiene un claro protocolo en torno a este tema.

¿Qué significa la señal de la X con los brazos?

La señal de la X con los brazos está reconocida por FIFA dentro de su campaña No Racism y sirve para que jugadores, entrenadores o árbitros puedan alertar de una posible situación de abuso racista o discriminatorio durante un partido. El gesto puede activar el protocolo de tres pasos, que primero permite detener el juego, luego suspenderlo de forma temporal si la conducta continúa y finalmente abandonar el encuentro si el problema no se detiene. Por eso la imagen de Hossam Hassan no quedó como un simple reclamo de banca, sino como una señal que tiene una lectura formal en torneos FIFA.

Argentina remontó un partido que Egipto tenía controlado

La polémica apareció en un cierre muy caliente, porque Egipto llegó a tener ventaja de 2-0 y terminó perdiendo 3-2 ante Argentina en octavos de final. El equipo africano golpeó primero con Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko, pero la Albiceleste reaccionó en la recta final con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández. El tercer tanto argentino llegó en tiempo agregado y dejó a la banca egipcia completamente molesta, no solo por la eliminación, también por lo que consideraban situaciones que debían ser atendidas dentro del partido.

La FIFA tendría que revisar si hubo reporte oficial

La consecuencia principal es que cualquier señal vinculada al protocolo No Racism debe quedar en manos del árbitro, los comisarios del partido y los reportes oficiales de FIFA. Hasta ahora no hay una confirmación pública que detalle qué comentario, gesto o situación específica habría provocado la reacción de Hossam Hassan, por lo que el caso debe manejarse con cuidado y sin afirmar hechos no verificados. Lo que sí quedó claro es que la imagen abrió un debate fuerte después de una remontada dramática, y si existió un reporte formal, el organismo tendría que revisar lo ocurrido antes de cerrar el expediente del partido.