Claudio "Chiqui" Tapia se convirtió en objeto de una investigación internacional luego de que agentes del FBI y de las fuerzas del orden estadounidenses confiscaran sus teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York. La operación se llevó a cabo mientras el presidente de la AFA y su comitiva se preparaban para regresar a Argentina tras la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que provocó un retraso de más de dos horas en el vuelo. La intervención federal ocurrió minutos antes del despegue programado de un vuelo chárter de Aerolíneas Argentinas.

Los millones de la polémica en Argentina

El caso está siendo revisado por el Tribunal de Distrito del Sur de Florida e indica posibles irregularidades relacionadas con contratos comerciales, derechos televisivos y acuerdos de patrocinio por un valor superior a los 300 millones de dólares. Uno de los principales objetivos es TourProdEnter LLC, una empresa con sede en Florida que presuntamente actuó como intermediario comercial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y que actualmente está siendo investigada por fiscales especializados en delitos financieros. En medio de esta polémica, la Federación Mexicana de Fútbol también se hizo a un lado para organizar un partido amistoso con los albicelestes.

Partido cancelado con la selección mexicana

Las sospechas financieras también han afectado al fútbol mexicano. El partido amistoso de Argentina contra México en el Estadio Azteca fue cancelado luego de que la AFA exigiera que se transfiriera un pago de 6 millones de dólares del contrato a tres cuentas bancarias diferentes. Esta situación generó preocupación en la Federación Mexicana de Fútbol, que decidió suspender el partido y continuar con el siguiente encuentro internacional contra Portugal. Ahora el principal de la AFA, Chiqui Tapia, tendrá que acudir ante la justicia para esclarecer el movimiento de las cuentas bancarias.

Chiqui Tapia en el ojo del huracán

El futuro inmediato de Chiqui Tapia dependerá de la información que el Departamento de Justicia de Estados Unidos obtenga de los dispositivos incautados. El líder tiene previsto comparecer ante un tribunal de Florida el 30 de julio, junto con miembros de su círculo íntimo, aunque aún no se han presentado cargos penales formales. Además, sigue bajo presión en Argentina por un caso relacionado con la presunta malversación de más de 19 mil millones de pesos en impuestos y contribuciones a la seguridad social.