Rafael Márquez comenzará oficialmente su gestión como seleccionador de México con una serie de cuatro partidos de prueba. El nuevo ciclo de la Selección Mexicana comenzará con los partidos contra Colombia y Perú, y también se están negociando los encuentros contra Estados Unidos y Chile. Estos partidos servirán para evaluar el estado de forma del equipo de cara al próximo ciclo mundialista. Sin embargo, ninguno de los compromisos se jugará en México, dado que se estipula que serían en territorio norteamericano.

Los primeros duelos de Rafa Márquez en el Tri

Los dos primeros partidos ya están confirmados. México se enfrentará a Colombia el sábado 26 de septiembre de 2026 en Baltimore, y tres días después, el martes 29 de septiembre, Perú se enfrentará a Perú en Nueva Jersey. A continuación, la Federación Mexicana de Fútbol está trabajando para concretar los partidos amistosos contra Estados Unidos y Chile, programados para el 3 y el 6 de octubre, respectivamente, ambos en Estados Unidos. La decisión de regresar al país vecino del norte pasa por un tema netamente comercial.

México sigue ligado a SUM

La gira se realizará nuevamente fuera de México debido a un acuerdo comercial entre la Federación Mexicana de Fútbol y Soccer United Marketing (SUM). Este acuerdo, vigente desde 2002, estipula que la Selección Mexicana disputará un número determinado de partidos amistosos en Estados Unidos. Además de las obligaciones comerciales, concentrar toda la ventana FIFA en una sola gira permitirá al cuerpo técnico de Rafael Márquez dedicar más días a trabajar con el equipo y reducir los desplazamientos entre las concentraciones. Pero también genera molestias en los seguidores mexicanos que esperaban tener al Tri en cotejos amistosos dentro del territorio mexicano.

México genera millones jugando en USA

Más allá del aspecto deportivo, estos partidos representan una importante fuente de ingresos para la Selección Mexicana. Cada partido del MexTour genera aproximadamente 2 millones de dólares netos por venta de boletos y derechos de operación, mientras que el proyecto comercial del Tri supera los 3.300 millones de pesos por ciclo mundialista a través de la venta de boletos, derechos televisivos y patrocinios. Esta combinación de preparación atlética y viabilidad económica explica por qué Estados Unidos seguirá siendo la sede principal de los partidos amistosos de la selección.