FIFA explotó la imagen del pato Merlín al convertirlo en uno de los fenómenos más visibles del Mundial 2026, y ahora sus dueños tomaron una decisión que sorprendió en México: registrar oficialmente su imagen ante el IMPI. Karla Ivette Gómez, dueña del famoso “pato mundialista”, buscará proteger legalmente a Merlín para evitar que empresas o terceros usen su figura con fines comerciales sin autorización. La medida llega después de que el ave se volvlín para evitar que empresas o terceros usen su figura con fines comerciales sin autorización. La medida llega después de que el aveiera viral, recibiera atención de FIFA y empezara a aparecer incluso en productos vendidos en la calle.

La familia quiere proteger a Merlín

La decisión de registrar a Merlín no nace de un simple capricho, sino del miedo a que su imagen termine en manos de empresas que quieran aprovechar el fenómeno sin respetar a la familia. Karla explicó que el pato forma parte de su vida y que no permitirán que otros lucren con algo que nació desde el cariño. Por eso, acudirá al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para blindar su nombre e imagen. La historia sorprendió porque Merlín pasó de ser una curiosidad en redes a convertirse en un posible activo comercial durante el Mundial.

La fama ya llegó a las calles

El crecimiento de Merlín fue tan rápido que su imagen ya empezó a moverse fuera de redes sociales. En el Centro Histórico de la Ciudad de México, vendedores ambulantes ya ofrecen peluches inspirados en el pato, algunos con camiseta de la Selección Mexicana, con precios de alrededor de 100 pesos mexicanos (MXN). Ese dato explica por qué la familia decidió actuar pronto. No se trata solo de fama: cuando un personaje viral empieza a vender productos, su imagen puede convertirse en negocio. Y si no existe registro, cualquiera puede intentar sacar ventaja.

FIFA lo volvió todavía más grande

El fenómeno explotó aún más cuando FIFA nombró a Merlín como embajador oficial de la Ciudad de México durante el Mundial 2026, después de que el pato se ganara el cariño de la afición mexicana y apareciera en actividades mundialistas. Ese reconocimiento multiplicó su alcance, pero también abrió el debate: usuarios en redes pidieron que la familia reciba regalías o algún beneficio por el uso de su imagen. Karla dejó claro que no busca cederlo a cualquier empresa, aunque sí mencionó una excepción con Corporativo Pascual, por tratarse de una empresa mexicana que sí estaría dispuesta a apoyar.