Armando González marcó uno de los goles más extraños de su etapa con el Olympiacos durante el partido ante el Sparta Praga, correspondiente a la UEFA Europa League. Al minuto 78, el delantero mexicano conectó de cabeza un centro desde la banda derecha, pero su remate salió desviado y terminó convertido en gol gracias a que el balón golpeó a un defensor, cambió de trayectoria y acabó en el fondo de las redes. La jugada le permitió a La Hormiga celebrar su segundo tanto con el conjunto griego, aunque la anotación tuvo una dosis importante de fortuna.
El atacante ingresó al terreno de juego al minuto 61 y necesitó menos de 20 minutos para hacerse presente en el marcador. Su efectividad desde el banquillo volvió a demostrar que puede generar una diferencia incluso cuando no dispone de demasiado tiempo para mostrar sus condiciones. Aunque el remate no llevaba dirección de portería, González estuvo en el área para disputar el centro y la intervención del rival terminó favoreciéndolo. En una etapa en la que necesita aprovechar cada oportunidad, el gol representa una noticia positiva para el exdelantero de Chivas.
La Hormiga busca convencer a Imanol Alguacil
La anotación también llega en un momento importante para el mexicano, que no ha tenido la continuidad que esperaba desde la llegada de Imanol Alguacil al banquillo del Olympiacos. El entrenador español ha administrado sus minutos y González ha tenido que responder principalmente cuando entra desde el banquillo. El ex de Chivas busca titularidad en una situación que contrasta con la expectativa que generó su llegada a Grecia después de destacar con el Rebaño Sagrado, donde se consolidó como uno de los delanteros mexicanos con mayor proyección.
Para un atacante, la falta de continuidad puede complicar la adaptación a una nueva competición, especialmente cuando necesita familiarizarse con sus compañeros y con las exigencias tácticas del entrenador. Por eso, convertir ante el Sparta Praga puede ayudar a González a fortalecer su candidatura para recibir más tiempo en la cancha. El gol no garantiza un cambio en su papel dentro del equipo, pero sí le ofrece un argumento reciente para competir por un lugar en la rotación ofensiva. Ahora, el reto será transformar esa aparición en regularidad.
González no se despega de la Selección Mexicana
La actividad de González en Europa tiene relevancia más allá de lo que ocurra con Olympiacos. El delantero forma parte del grupo de futbolistas mexicanos que buscan mantenerse en consideración para futuras convocatorias de la Selección Mexicana, por lo que cada participación con su club puede ayudarle a sostener su ritmo competitivo. Destacar en torneos europeos le permite sumar experiencia en un escenario exigente, aunque un solo gol no determina por sí mismo su lugar en el combinado nacional.
La Hormiga necesita combinar anotaciones, minutos y actuaciones constantes para conservar sus opciones de recibir llamados del cuerpo técnico mexicano. Su presencia en Grecia le brinda la oportunidad de competir en un entorno distinto al de la Liga MX, pero también le exige adaptarse y ganarse la confianza de Imanol Alguacil. El tanto ante el Sparta Praga, por extraño que haya sido su desenlace, le da un impulso en esa búsqueda. El siguiente paso será aprovechar sus próximas oportunidades para demostrar que puede aportar al Olympiacos con mayor regularidad.








