Rodrigo Huescas ya volvió a ser futbolista de 90 minutos, aunque sea una sola vez. Desde que regresó a las canchas el 15 de octubre, después de 379 días fuera por la rotura del ligamento cruzado de la rodilla derecha, el lateral mexicano del Copenhague acumula 234 minutos en cuatro partidos, con tres titularidades y una asistencia. Y lo hace justo cuando Rafa Márquez está por cerrar la lista para la serie ante Jamaica en los cuartos de final de la Nations League.

Las cifras salen de las fichas oficiales que el propio Copenhague publica de cada partido. No hay misterio: es la cuenta, juego por juego, de cómo el club danés ha ido soltándole la cuerda a uno de los laterales con más proyección que ha exportado la Liga MX en los últimos años.

De 20 minutos en Parken a 90 en la Copa: la cuenta juego por juego

El regreso fue en casa y con fiesta. Ante el Braga, en la Conference League, Huescas entró al minuto 70 en el 3-0 del Copenhague frente a 24,636 aficionados, la mejor entrada del club en una fase de liga de ese torneo, según la crónica oficial del club. Fueron 20 minutos más el añadido, pero el mensaje ya estaba mandado.

Una semana después, el 22 de octubre, fue titular en el 2-2 ante Estrella Roja en Belgrado y salió al 62. El 29 de octubre, en la cuarta ronda de la Copa de Dinamarca, jugó completo el 3-0 en la cancha del Aarhus Fremad: presionó la salida rival, provocó el error y le sirvió el primer gol a William Clem al minuto 20. El club lo resumió como una "dobbelt assist", porque el balón lo robó y lo puso él.

El lunes 2 de noviembre llegó la otra prueba: su primer partido de Superliga danesa en 401 días. Fue titular en el 2-0 sobre el Sønderjyske y otra vez dejó la cancha al 62, cuando entró Junnosuke Suzuki, de acuerdo con la ficha oficial del partido.

La suma: 20 + 62 + 90 + 62 = 234 minutos.

El dato que importa: 43% de los minutos posibles

Aquí está el número que vale la pena mirar con lupa. Desde el 15 de octubre, el Copenhague jugó seis partidos oficiales: Braga, AGF, Estrella Roja, OB, Aarhus Fremad y Sønderjyske. Huescas estuvo en cuatro. De 540 minutos posibles, jugó 234, es decir, el 43% (cálculo propio con las fichas del club).

Su promedio es de 58.5 minutos por partido. Y en los dos encuentros de mayor exigencia que arrancó, el de Belgrado y el de Liga, el cuerpo técnico de Bo Svensson lo sacó exactamente en el mismo minuto, el 62. Eso no es casualidad: huele a un plan de cargas muy medido para alguien que pasó más de un año sin competir.

La pregunta para el Tri es sencilla. Una eliminatoria de ida y vuelta pide, en el mejor de los casos, 180 minutos en cuatro días: el sábado 14 de noviembre en Kingston y el martes 17 en el Estadio Monterrey. Huescas, hasta hoy, solo ha completado un partido entero, y fue en la Copa.

Lo que dijo al volver y lo que dijo Márquez

El propio jugador no escondió lo que significó el regreso. "Había muchísimas emociones. Quería jugar especialmente este partido para que mi regreso fuera en Parken. Estoy muy feliz de volver después de un año entero", declaró tras el duelo con el Braga, en palabras recogidas por Bold.dk. También fue claro con lo que sigue: "Ahora tengo que trabajar muy duro para volver a mi nivel".

Del otro lado está Rafa Márquez, que cerró la Fecha FIFA de septiembre y octubre con dos empates y dos derrotas: 1-1 con Colombia, 1-1 con Perú, 0-3 ante Estados Unidos y 0-2 contra Chile. Dos goles a favor y siete en contra. Después de ese último partido, el técnico dejó claro en conferencia que la etapa de pruebas se terminó:

"Ahora obviamente creo que tenemos más claridad en que el próximo compromiso que es mucho más serio, sabremos que tenemos que llevar a la gente que necesitamos para ese tipo de partidos".

— Rafael Márquez, en conferencia de prensa publicada por miseleccion.mx

"La gente que necesitamos" es la frase clave. Y ahí entra el debate: ¿un lateral que viene de un año en blanco cabe en esa definición, o es mejor esperar a que tenga otro mes de rodaje?

Por qué el carril derecho le abre la puerta

Basta revisar la primera convocatoria oficial de Márquez: por la derecha, la opción natural fue Jorge Sánchez, con Israel Reyes, central del América, capaz de cubrir esa banda. Huescas no estaba en esa lista: todavía no había vuelto a jugar. Su regreso llegó nueve días después del partido ante Chile.

La lista de noviembre todavía no es oficial. En la cuenta oficial de la Selección, los últimos mensajes sobre la serie son avisos de que quedan muy pocos boletos para el partido en Monterrey. Mediotiempo ya lo contempla en la concentración, pero mientras la Federación no publique nombres, es solo eso: una posibilidad.

Lo que sí es un hecho es su historial con la mayor: tres partidos, contra Bolivia y Honduras en 2024 y Corea del Sur en 2025. Uno de ellos fue precisamente una vuelta de cuartos de final de la Nations League, el 4-0 a Honduras en Toluca. Conoce el formato y sabe lo que es remontar una serie.

Dos partidos más para convencer antes de la lista

El calendario le da dos oportunidades antes del parón. El jueves 5 de noviembre, el Copenhague recibe al Iberia 1999 de Georgia, el antiguo Saburtalo, en la Conference League (14:00 horas del centro de México), y el domingo 8 tiene el derbi ante el Brøndby en Parken (05:00 horas del centro de México). Si Svensson le da más de una hora en cualquiera de los dos, Márquez tendrá una señal clara de que la rodilla ya aguanta.

Para un club que lo compró al Cruz Azul en el verano de 2024 y que lo tiene firmado hasta el verano de 2029, la prioridad es no quemarlo. Para el Tri, que lleva cuatro partidos sin ganar con su nuevo técnico, la urgencia es otra. Huescas, con 23 años, está justo en medio de las dos necesidades.

Por ahora, los números de Huescas dicen esto: volvió, ya asistió y ya aguantó un partido completo. Lo que falta saber es si 234 minutos alcanzan para que Rafa lo vea como "la gente que necesitamos".