Carlos Albert Llorente murió este martes 3 de noviembre a los 83 años. Lo confirmó La Octava Sports, el último medio donde trabajó, y casi una hora después la Federación Mexicana de Futbol publicó su despedida. Su vida cabe en dos cifras que pocos pueden presumir: defendió a México en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964 y luego narró seis Copas del Mundo desde la cabina.

Fue de los primeros exfutbolistas de Primera División que se metieron de lleno al periodismo. Y nunca dejó de hablar como lo que fue: un defensa central que no se hacía para atrás.

El comunicado de La Octava y la despedida de la FMF

La Octava Sports publicó su mensaje a las 20:02 horas de Ecuador (19:02 del centro de México):

“Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento de nuestro ex colaborador y amigo, Carlos Albert Llorente. Su legado en el fútbol y los medios deportivos nos acompañará para siempre”.

La FMF fue breve: “En paz descanse Carlos Albert”. Breve, sí, pero no menor. El mismo futbol que tantas veces lo tuvo enfrente le dio el último adiós con su cuenta oficial.

Un solo club en diez años y una tarde en Yokohama

Albert nació en la Ciudad de México el 10 de julio de 1943 y jugó toda su carrera en el Necaxa, de 1961 a 1971, según su ficha en Olympedia y su biografía en Wikipedia. Diez temporadas con una sola camiseta. Se fue cuando el club cambió de dueños en 1971 y se transformó en Atlético Español.

Revisamos el registro olímpico de Tokio 1964 partido por partido. México, dirigido por Ignacio Trelles, perdió 3-1 con Rumania, empató 1-1 con Irán y cerró con derrota 2-0 ante el Equipo Unificado de Alemania. Albert, con el número 3, jugó ese último partido: el 15 de octubre de 1964, en el Estadio Mitsuzawa de Yokohama, ante 13 mil espectadores, según el acta del partido en Olympedia. México terminó tercero de su grupo, con un punto, y se quedó en la primera fase.

Tres años después llegó la revancha. Albert formó parte del equipo que ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967, dato que recogen tanto Olympedia como su biografía.

De la cancha a la cabina: 43 años con el micrófono

Su debut como comentarista de televisión fue en 1978. A partir de ahí narró seis Mundiales y formó, junto a José Ramón Fernández y Raúl Orvañanos, uno de los equipos deportivos más recordados de la televisión mexicana. Después vinieron Canal 40, ESPN con Futbol Picante, Fox Sports, la radio y columnas en Reforma, El Financiero, Esto y Ovaciones, entre otros.

Anunció su retiro de los medios en octubre de 2021, cuando conducía en La Octava. Hicimos la cuenta: 43 años entre su primera transmisión y su despedida, cuatro veces más tiempo que el que duró su carrera como futbolista.

Orvañanos, su compañero de cabina, lo despidió así en X:

“Con tristeza me entero del fallecimiento de Carlos Albert. Un gran compañero y amigo con quien tuve el honor de compartir cuadro”.

Por qué incomodaba a los directivos

A Albert se le atribuye el mote de “ratones verdes” para la Selección. Nunca fue un comentarista cómodo y tampoco lo quiso ser. Defendió siempre los derechos laborales de los jugadores, primero como futbolista y luego desde el micrófono, y eso le cerró puertas.

David Faitelson lo puso en palabras en su cuenta de X:

“Carlos Albert fue un incansable luchador por los derechos del futbolista mexicano. Algunas de sus acciones, le costaron vetos durante su carrera como futbolista y periodista”.

Enrique Beas, con quien compartió micrófono en La Octava, lo resumió en una frase: “Una voz fuerte y necesaria”, escribió.

Lo que deja una voz así

Hoy el debate futbolero en México sigue girando en torno a lo mismo que él criticaba: el poder de los dueños, la Selección y la exigencia a los técnicos. Pasa con las listas de Rafael Márquez y con los delanteros que no anotan en el Tri, con la convocatoria para Jamaica y hasta con los pleitos entre exentrenadores, como cuando Miguel Herrera llamó poco leal al Tata Martino. Albert opinaba de todo eso sin pedir permiso, y por eso mucha gente lo escuchaba aunque no estuviera de acuerdo con él.

Se fue el defensa del Necaxa que jugó en Yokohama, el comentarista que contó seis Mundiales y el periodista que nunca bajó la voz. El futbol mexicano pierde a uno de los suyos, de los dos lados de la línea de cal.///