David Faitelson puso una explicación sobre la mesa para entender por qué Chivas se convirtió en la principal base de la primera convocatoria de Rafa Márquez con México. El periodista escribió en X: “Pareciera que necesitamos que Rafael Márquez nos engañe… No podemos jugar como el Barcelona, pero, quizá sí, como las Chivas de Milito…”. La frase conecta al nuevo técnico del Tri con Gabriel Milito, porque ambos compartieron vestidor en Barcelona y convivieron con una escuela basada en controlar el partido desde la pelota.
La relación no es solamente histórica. Chivas describe el modelo de Milito como un equipo protagonista, con tres centrales, carrileros, mediocampistas capaces de asociarse y jugadores que deben resolver en espacios reducidos. El propio argentino ha dicho que busca “un estilo dominador”, atacar y controlar los partidos sin perder el orden colectivo. Esa propuesta coincide con varios conceptos que Márquez pretende desarrollar en México: construcción desde atrás, posesión y protagonismo. Ahí aparece una razón futbolística para mirar hacia Guadalajara más allá del momento individual.
Rafa llamó a seis jugadores del primer equipo rojiblanco: Raúl Rangel, Diego Campillo, Luis Romo, Roberto Alvarado, Hugo Camberos y Santiago Sandoval. Chivas incluso presentó el llamado como un Tri “muy rojiblanco”, mientras Yohan Orozco fue invitado a participar en entrenamientos junto a otros juveniles. No todos tienen garantizada la titularidad y algunos se incorporaron después por sus compromisos de Liga MX, pero la cantidad convierte al Rebaño en el club con mayor presencia dentro del nuevo proceso. La conexión con Milito tiene un antecedente todavía más fuerte.
Rafa Márquez y Gabriel Milito y su similar estilo de juego
Márquez jugó en el FC Barcelona de 2003 a 2010 y Milito estuvo ahí entre 2007 y 2011, por lo que coincidieron durante tres temporadas. Ambos formaron parte del plantel de Pep Guardiola y estuvieron en el grupo campeón de la Champions 2008-09, aunque el argentino pasó gran parte de aquel curso lesionado. El mexicano disputó 242 partidos con el club y ganó cuatro Ligas y dos Champions; Milito cerró con 76 encuentros oficiales y también vivió desde dentro una etapa marcada por la posesión y la salida desde defensa.
El estilo de Milito que ya conocen los futbolistas de Chivas
La ventaja para los rojiblancos es que varios conceptos que Márquez pretende introducir no resultan completamente nuevos para ellos. Bajo Milito trabajan con salida desde tres defensores, amplitud de los carrileros, asociaciones interiores y presión para recuperar después de perder la pelota. El propio Chivas destaca que su entrenador necesita futbolistas con comprensión del juego y capacidad para combinar en espacios reducidos. México no tiene que copiar al Rebaño, pero sus seleccionados llegan acostumbrados a una idea que puede facilitar su adaptación al nuevo Tri.
Faitelson resumió esa conexión comparando el Barcelona que marcó la carrera de Márquez con el Chivas actual de Milito. El Tri no puede reproducir automáticamente aquel modelo, pero puede apoyarse en futbolistas que ya entrenan conceptos de posesión, presión y construcción desde atrás. La primera convocatoria ofrece esa posibilidad con seis rojiblancos y una base que Rafa podrá ajustar conforme avance el proceso. El partido ante Colombia será la primera prueba para comprobar cuánto de esa coincidencia futbolística aparece cuando México tenga la pelota.








