Rafa Márquez lanzó una lectura fuerte sobre el Mundial 2026 de México antes de debutar como seleccionador frente a Colombia. El Káiser, quien formó parte del cuerpo técnico de Javier Aguirre durante aquella Copa del Mundo, reconoció que el equipo volvió a quedarse en una instancia conocida: “Desafortunadamente no hicimos nada diferente a otras participaciones en los mundiales”. Después añadió: “Yo creo que esa es la oportunidad y lo que quiero recalcar en este nuevo ciclo”. Su mensaje apunta directamente a cambiar el techo histórico del Tri.
La frase toma peso porque Márquez no observa aquel proceso desde fuera. Trabajó durante dos años como auxiliar de Aguirre y, al ser presentado como seleccionador, insistió en que no comenzaría desde cero: conservaría una base de jugadores, la disciplina y varios conceptos construidos en el ciclo anterior. Su objetivo para 2030 es conseguir “algo diferente” a lo realizado hasta ahora. Por eso, más que romper completamente con el Vasco, su discurso plantea mantener lo útil y modificar aquello que no alcanzó para avanzar más.
México, además, sí dejó datos diferentes durante el Mundial 2026 aunque volvió a despedirse en octavos. El equipo ganó cuatro partidos consecutivos sin recibir gol, terminó primero de su grupo y consiguió su primera victoria en una fase de eliminación mundialista en 40 años antes de caer 3-2 contra Inglaterra. Aguirre salió defendiendo el rendimiento de sus jugadores y aseguró que errores puntuales terminaron castigándolos. Sin embargo, aquel cierre contra los ingleses dejó una discusión que todavía acompaña el cambio de entrenador.
Qué cambió México en el Mundial 2026 con Javier Aguirre
El contraste con las palabras de Márquez está precisamente en el recorrido. México superó las expectativas que existían antes del torneo, encadenó cuatro victorias, mantuvo su arco en cero durante esa racha y finalmente ganó un encuentro de eliminación directa. Aun así, volvió a quedarse antes de los cuartos de final, la barrera que históricamente ha perseguido al Tri fuera de 1970 y 1986. Ahí está la diferencia que Rafa quiere recalcar: hubo avances, pero el resultado final volvió a colocar a México en territorio conocido.
Los cambios de Aguirre ante Inglaterra quedaron bajo la lupa
El último partido abrió otra discusión. Aguirre retiró a Julián Quiñones para ingresar a Guillermo “Memote” Martínez y buscar mayor juego aéreo cuando México necesitaba empatar. El Vasco defendió posteriormente la decisión, pero Quiñones aseguró semanas después que el entrenador “se equivocó”. Carlos Salcedo y Javier Hernández también cuestionaron aquellas modificaciones. No existe una declaración pública verificable de Márquez confirmando que se opuso a esos cambios, pero ese cierre dejó decisiones que su nuevo proyecto tendrá la oportunidad de manejar de manera diferente.
Ahora Márquez tendrá su primera oportunidad de mostrar esas diferencias contra Colombia este sábado 26 de septiembre en Baltimore, a las 19:00 horas del centro de México y 20:00 horas de Colombia. Su primera convocatoria mantiene buena parte de la base mundialista, pero también incluye jugadores nuevos y decisiones propias. La exigencia que él mismo puso ya está clara: no basta con competir mejor si México termina llegando al mismo lugar. Frente a los cafeteros aparecerá la primera señal de cómo piensa cambiar ese desenlace.








